jueves, 27 de febrero de 2014

ODM 2015: Una meta inalcanzable en el medio rural

Cartel: Naciones Unidas
Ocho son los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que 189 países se comprometieron a alcanzar para finales del año 2015 en una reunión celebrada en las Naciones Unidas en el año 2000. Desde entonces algo se ha avanzado pero a paso muy lento. Se acerca la fecha límite para conseguir los 8 ODM teniendo pendientes todavía muchas cosas por hacer, sobre todo en el medio rural.

Las políticas públicas, las campañas sanitarias y los programas de fomento del desarrollo económico que los gobiernos están implementando para lograr estos ODM se quedan muchas veces circunscritos a los ámbitos urbanos o de los extrarradios de la ciudades olvidando casi por completo al medio rural.
 
Un ejemplo concreto de lo estamos diciendo es la India. Allí, un 56% de la población del país (unos 680 millones de ciudadanos) no tienen los medios para satisfacer sus necesidades básicas diarias ni pueden acceder a servicios básicos como son los alimentos, el agua y saneamiento, la atención sanitaria, la educación o la vivienda.

La brecha social y económica entre la población del medio rural y el medio urbano es enorme, y los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio de poco han servido para que esto cambie. Siguiendo con el ejemplo de la India, de los 608 millones de indios que no pueden satisfacer sus necesidades básicas, un 74,85 % de los mismos (esto es, 509 millones de personas) viven en el medio rural; el resto, unos 171 millones de personas, lo hacen en el medio urbano.

Seamos realista y dejemos de soñar... La India es sólo un ejemplo de la situación social que viven muchos países en todo el mundo. Los Objetivos del Milenio hubieran sido una buena oportunidad de mejorar el mundo en el que vivimos si nos hubiéramos puesto todos juntos a trabajar para conseguirlos. Quedan poco más de dos años para cumplir el plazo fijado, y todavía queda mucho trabajo por hacer. ¿Seremos capaces de alcanzar alguno de los 8 ODM?

miércoles, 19 de febrero de 2014

Produciendo alimentos con semillas locales

¿Por qué tanto miedo a que los agricultores usen sus propias semillas locales? ¿A qué viene tanta presión política contra los gobiernos? ¿Es que alguna transnacional teme que bajen las ventas de sus semillas transgénicas y abonos químicos?

Cada día más agricultores en más lugares del mundo escogen seguir produciendo sus alimentos usando sus semillas locales mediante unos métodos agrícolas tradicionales que respetan el medio ambiente y que lo hacen más sostenible.

Buscan alejarse de las semillas transgénicas y de los abonos químicos que si bien favorecen, en primera instancia, una mayor productividad de los cultivos, después meten a los campesinos en una espiral en la que año tras año tienen que comprar nuevas semillas y nuevos abonos para conseguir continuar con la productividad de sus campos dando así extraordinarios beneficios a las transnacionales.

El respeto del derecho de los agricultores para usar, intercambiar y vender sus propias semillas está en la base de un nuevo modelo agrícola que debemos favorecer para así poder tener alimentos cada vez más sanos en nuestros mercados olvidándonos de la química que nos aportan los productos transgénicos de las transnacionales de la alimentación.

Foto: Xuxo Domínguez Fraga.

jueves, 23 de enero de 2014

Sin comida no hay salud

Por Carolina Pena Dovale
Parece lógico pensar que si quieres tener buena salud has de alimentarte de manera saludable. El problema es que esta lógica desaparece de muchos lugares del mundo en donde el alimento está casi reservado en exclusiva para una parte de la población

Normalmente son las mujeres las que se preocupan del sustento diario de sus familias; son las que cultivan los campos y cosechan los alimentos que después se a de poner en las mesas a la hora de comer.

Sin embargo, a la hora de ponerse a comer, ese papel principal de la mujer pasa a un segundo o tercer plano. Los hombres son los que comen primero junto con sus hijos varones; después vendrá el turno de las mujeres y de las niñas, que comen las sobras de los que comieron en primer lugar. Esto es un problema social grave que se sigue reproduciendo en muchas sociedades del mundo.

Lo que hay que tener claro para luchar contra esta desigualdad social es que mientras las mujeres rurales, campesinas e indígenas, no mejoren su dieta alimenticia no mejorará tampoco su salud. Si mejoran su salud podrán también acabar con la pobreza que sufren, podrán educar y mantener mejor a su familia...; podrán, en definitiva, salir de la espiral de miseria en la que están inmersas.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Luchando contra el hambre en Perú

Según el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) de Perú hay 13 millones 800 mil peruanos que se encuentran en situación de inseguridad alimentaria. Ellos serán los principales beneficiarios de la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional que se aprobó el pasado 19 de Diciembre después de más de dos años de discusión parlamentaria. Esta nueva ley está orientada a conseguir que el derecho a la alimentación sea una realidad para todos los peruanos.

El 60% de los alimentos que se consumen en el Perú son producidos por las y los pequeños agricultores, sobre todo por las mujeres. A pesar del crecimiento económico que en los últimos años está favoreciendo al país, existe un severo problema alimentario. La población campesina e indígena peruana tiene un grave desequilibrio nutricional. Uno de cada dos peruanos está expuesto a la inseguridad alimentaria. Con esta nueva Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional  se comienza a garantizar el Derecho a la Alimentación de todas y todos los peruanos.

Las organizaciones sociales agrarias y de la sociedad civil ven en la aprobación de la nueva norma el inicio de un nuevo que camino que contribuirá a dar coherencia a las política públicas nacionales y sectoriales evitando su dispersión y desarticulación actual.

El principal avance de la Ley es que establece un Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional que implementará políticas, programas o iniciativas orientadas a que la población actual y futura del país pueda acceder a alimentos adecuados, nutritivos, culturalmente aceptados, reduciendo la dependencia alimentaria respecto de la producción foránea de alimentos.

Más información:

Defender los derechos humanos en Honduras



De wikipedia- http://es.wikipedia.org/wiki/Honduras
Si vives en Honduras y te dedicas a defender los derechos humanos te has convertido en un criminal. Al menos eso es lo que podemos deducir ante la situación social actual que vive el país. Las organizaciones y movimientos sociales que denuncian y defienden los derechos ambientales y territoriales de los pueblos ante los abusos de las grandes transnacionales en su explotación de los recursos naturales de Honduras son criminalizadas y perseguidas judicialmente.


Un ejemplo es el Consejo Cívico de Organizaciones Populares de Indígenas de Honduras (COPINH). Esta organización representa al pueblo lenca en su lucha contra la hidroeléctrica Agua Zarza. Defienden el territorio y el río Gualcarque, que es un río sagrado para dicho pueblo. Por la defensa de estos derechos tres miembros de COPINH (entre ellos Bertha Cáceres - Coordinadora general de la organización) están acusados de graves delitos y se encuentran inmersos en distintos procesos judiciales.

Allí dónde las transnacionales ponen sus ojos con intención de desarrollar proyectos hidroélectricos o mineros es también el lugar en dónde comienzan a desarrollarse planes de militarización. Las empresas presionan y manipulan a las comunidades, ofrecen sobornos... Y cuando esto no es bastante y las comunidades se organizan y se oponen a estos planes se les reprimen militarmente de una forma directa, y problema resuelto, tal y como ocurre ahora en Honduras.

Propuestas ambientales de futuro

Atacamos a la naturaleza por la mañana, tarde y noche; extraemos de ella todas sus riquezas y contaminamos todas sus fuentes.

Nunca como ahora ha avanzado tanto la degradación medioambiental y la deforestación de nuestros bosques.

¿De verdad pretendemos dejar un futuro sostenible a las próximas generaciones, a nuestras hijas e hijos, con estas propuestas ambientales?

martes, 10 de diciembre de 2013

¿Es el hambre en el mundo un problema de falta de alimentos?

Por Lola Pena

Dicen que no hay alimentos para todos y que por eso existe el hambre en el mundo; pero lo cierto es que se estima que el mundo produce actualmente alimentos para 9.000 millones de personas y tiene 7.200 millones. ¿No será entonces que los estamos repartiendo mal?

Para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria de cada país, los gobiernos deberían defender y apoyar la agricultura de dicho país con políticas agrarias que favorecieran el desarrollo de la agricultura autóctona y familiar que rescata la semilla tradicional, lejos de las semillas transgénicas que las grandes compañías transnacionales intentan por todos los medios colocarnos de modo que sigamos dependiendo de ellas para seguir comiendo año tras año aumentando de paso sus constantes beneficios económicos.

En el mundo hay unos 1.200 millones de personas sumidas en la pobreza extrema. Para ellos es muy difícil adquirir los alimentos. Las constantes subidas de los de los precios de los alimentos, agudizadas por la especulación en las bolsas de alimentos, hace que muchos millones de personas tenga muy difícil el acceso a una alimentación adecuada.

Por otra parte, los agricultores pobres están siendo especialmente afectados por las consecuencias del cambio climático. El aumento de la frecuencia y magnitud de los desastres naturales, y la desertificación de extensas zonas del planeta están destruyendo precarios equilibrios de supervivencia.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a nivel mundial, el hambre se ha reducido en la última década, pero 870 millones de personas todavía están desnutridas, y millones de seres humanos sufren las consecuencias de las deficiencias de vitaminas y minerales, incluyendo la falta de crecimiento infantil.

La inseguridad alimentaria es hoy en gran medida un problema de acceso a los recursos y servicios que necesitan las familias para producir, adquirir u obtener suficientes alimentos nutritivos.

La agricultura desempeña un papel fundamental para permitir el acceso a los alimentos. Más del 70% de los pobres viven en zonas rurales y la mayoría depende directa o indirectamente de la agricultura para su subsistencia. Aumentar la productividad agrícola local y autóctona es, por tanto, un elemento importante en la mejora del acceso a los alimentos.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El éxodo y el liderazgo de la mujer rural

Hasta ahora bastaba con que un organismo internacional reconociera un problema para que los países del mundo se pusieran manos a la obra para intentar solucionarlo.

Pero ya no es suficiente... Ya no suficiente que un organismo como la Asamblea General de las Naciones Unidas reconozca la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural, para que eso se traduzca después en políticas nacionales que apoyen el trabajo de las mujeres rurales.

Por Lola Pena

La crisis económica está generando más desigualdad de género y daña más a las mujeres. Si éstas además viven en el mundo rural su situación social, económica y de participación política se agrava aún más.

Uno de los problemas a los que se enfrentan las mujeres rurales es que no tienen acceso a los mismos servicios sociales que las mujeres que viven en las ciudades. La marcha de las mujeres de los medios rurales muchas veces no es una decisión personal, porque si ellas tuvieran unas condiciones de vida dignas y una ayuda estatal adecuada no dejarían su entorno familiar. Muchas veces son las circunstancias económicas y sociales las que llevan a la mujer rural a abandonar sus pueblos para marchar a la ciudad.

Y cuando la mujer rural tiene el arrojo suficiente y pone en marcha iniciativas empresariales no lo suelen tener fácil. La mujer es imprescindible en el medio rural. Son las que fijan la población en el territorio (si la mujer se queda, permanece toda la familia), son las que dinamizan los pueblos, son las que tienen un mayor espíritu emprendedor... El problema es que pueden avanzar muy poco a poco. Tienen siempre muchas dificultades en el camino por el mero hecho de ser mujeres. No es habitual ver a una mujer al frente de proyectos agrícolas o ganaderos. En las relaciones con los bancos, con otras explotaciones agrícolas, siempre se pregunta por el hombre para llegar a acuerdos comerciales. Todavía choca que una mujer puede liderar un proyecto rural.

martes, 22 de octubre de 2013

7 apuntes sobre las mujeres rurales


  • El papel de la mujer rural es fundamental en la economía de las zonas rurales sobre todo para garantizar la seguridad alimentaria de la población, la promoción del desarrollo agrícola y rural y la erradicación de la pobreza rural.
  • Naciones Unidas destaca la importancia del empoderamiento de las mujeres rurales y de su participación social y política, como elemento prioritario para conseguir el desarrollo rural.
  • Para ONU Mujeres, cuando la seguridad alimentaria mejora en una zona rural es porque las mujeres de esa zona tienen más oportunidades de encontrar trabajo y de dar una educación a sus hijos. Junto a esto también se tiene que dar un acceso más equitativo entre hombres y mujeres a los recursos de la tierra y del agua para que de esta manera se puedan incrementar la productividad de los campos y la venta de sus productos. Asegurar una buena gestión del agua y de los servicios de saneamiento son también factores fundamentales para la consecución de la seguridad alimentaria.
  • Según datos de la FAO, las mujeres representan el 43% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo (desde el 20% en América Latina hasta el 50% en Asia oriental y África subsahariana).
  • Las raíces profundas de la pobreza rural se encuentran en el desequilibrio entre lo que las mujeres hacen y lo que tienen. Si las mujeres tuvieran mismo acceso a los recursos productivos que los hombres podrían aumentar el rendimiento de sus explotaciones agrícolas de un 20% a un 30% y la producción agrícola total en los países en desarrollo podría aumentar en un 2,5 % a 4%, lo que a su vez permitiría reducir el número de personas hambrientas en el mundo entre un 12% y un 17%.
  • La situación de la mujer es muy frágil en la sociedad rural campesina, en primer lugar porque no es valorado su aporte a la familia y a la comunidad. Esto repercute en su autoestima, llegando, en casos extremos, a justificar ellas mismas la violencia familiar que sufren; de ahí la necesidad de brindarles la oportunidad de mejorar su posición dentro de la familia y la comunidad a través de la generación de ingresos económicos.
  • La mayoría de los pobres del mundo son mujeres pero, paradójicamente, son ellas las que tienen la responsabilidad de alimentar a sus familias, y a sí mismas. Cultivan, cosechan y cazan o pescan los alimentos, llevan agua y leña a la casa, y preparan y cocinan los alimentos. A pesar de lo cual, estas mujeres son las últimas de la fila a la hora de acceder a los recursos, a la capacitación y a los préstamos financieros. En muchos países, las dificultades de las mujeres rurales están empeorando debido a la feminización de la pobreza, la degradación medioambiental, la inseguridad alimentaria, y la desigualdad de género en materia jurídica, entre otros aspectos. 

lunes, 14 de octubre de 2013

15 de Octubre de 2013 - Celebrando el Día Internacional de la Mujeres Rurales

Un año más llega el 15 de Octubre a nuestros calendarios, y con él una fecha muy especial para todas nosotras, el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una fecha que venimos celebrando desde 2008.

Con éste son ya 6 los años en los que venimos visibilizando los problemas sociales y económicos que las mujeres rurales tienen por todo el planeta. Da igual que sean mujeres rurales, campesinas e indígenas, de América, África, Asia; también de Europa. Sus problemas, salvando las distancias y las pequeñas diferencias, son muy parecidos: 
  • Falta de acceso a la propiedad de la tierra.
  • Falta de formación académica, llegando al analfabetismo total en algunos rincones del mundo.
  • Falta de visibilización de su trabajo en su entorno social.
  • Violencia de género.
  • Falta de oportunidades laborales.
  • Ausencia de respeto por sus derechos sexuales y reproductivos.
El 18 de Diciembre de 2007 la Asamblea General de las Naciones Unidas, con su resolución 62/136, estableció este día internacional con el fin de reconocer la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural.


Me alegra ver que cada vez más y desde más rincones de nuestro país distintas asociaciones de mujeres rurales, apoyadas muchas veces por los ayuntamientos y las administraciones provinciales, vienen celebrando este día con actos conmemorativos y reivindicativos que dan su voz (por lo menos por un día) a las miles de mujeres rurales españolas que trabajan duro cada día por sacar adelante sus explotaciones agrarias o ganaderas.

Pero recordemos que la defensa de los derechos de las mujeres rurales no es cosa de sólo un día al año. No nos quedemos en las fotos que saldrán en todos los periódicos y las web para recordarnos la fecha; no nos quedemos en las fiestas, ferias de artesanía, foros o congresos que nos han reunido para celebrar el día de las mujeres rurales. Vayamos un poco más allá... Pensemos también en los millones de mujeres rurales que hay por el mundo y que debido a su situación social no saben tan siquiera que existe un día internacional dedicado a ellas. 

Luchar por nuestros derechos y deberes como mujeres rurales desde aquí, desde España, les da voz también a ellas. Con nuestro trabajo conseguiremos mejorar poco a poco la situación de las mujeres rurales, no sólo en nuestro país, sino también en el resto del mundo.

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