lunes, 30 de julio de 2012

ONU Mujeres trabaja a favor del empoderamiento de las mujeres rurales


Los datos estadísticos hacen que nos enfrentemos a la cruda realidad:
  • En 2010, 925 millones de personas padecían de hambre crónica, 60 por ciento de las cuales eran mujeres.
  • La carga de los trabajos de cuidados no remunerados es considerable. En el mundo hay 884 millones de personas que no tienen agua potable; 1.600 millones de personas que no tienen una fuente fiable de energía; 1.000 millones de personas que no tienen acceso a caminos; 2.600 millones de personas que no tienen servicios sanitarios adecuados; y 2.700 millones de personas que dependen de fogatas y de cocinas tradicionales. Las mujeres rurales están a cargo de la mayoría de los trabajos no remunerados a causa de la falta de infraestructuras y de servicios.
  • La agricultura da sustento al 86 por ciento de las mujeres y los hombres rurales, y emplea a unos 1.300 millones de pequeños agricultores propietarios de tierra y a trabajadores agrícolas sin tierra propia, 43 por ciento de los cuales son mujeres.

Pero que la cruda realidad sea ésta no quiere decir que nos tengamos que conformar con que sea así.

Feria del campesino en Zapote - Costa Rica.
Carolina Pena Dovale.

Para luchar contra estos datos y con los objetivos generales de potenciar económicamente a las mujeres rurales mejorando su seguridad alimentaria, su acceso y control sobre los recursos productivos, reduciendo su carga de trabajo y fortaleciendo su participación y liderazgo en el gobierno local y las organizaciones de productores rurales, el programa “Aceleración del progreso en materia de empoderamiento económico de las mujeres rurales” busca el desarrollo social y económico de las mujeres rurales del mundo.

Este es un programa conjunto de 5 años que contará con la participación de varios organismos del Sistema de las Naciones Unidas. La voz cantante, y parece que la coordinación, la está llevando a cabo ONU Mujeres. A demás cuenta con los tres organismos que tienen su sede en Roma y que luchan contra el hambre: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Feria del campesino en Zapote - Costa Rica.
Carolina Pena Dovale.

El programa nació como idea en la 56ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la mujer (CSW56) que se celebró en Nueva York del 27 a 9 de Marzo de 2012. Esta reunión se centró en el empoderamiento de las mujeres rurales y su papel en la erradicación de la pobreza y el hambre, en el mundo.

Los cuatro organismos internacionales tienen este programa como una prioridad y como una oportunidad de obtener resultados reales y de servir de modelo para otras iniciativas. En principio se va a presentar en Nueva York, con ocasión de la Asamblea General de la ONU en Septiembre de este año, y en Roma, en el Día Internacional de la Mujer Rural, el 15 de octubre de 2012.

Feria del campesino en Zapote - Costa Rica.
Carolina Pena Dovale.
El programa será implementado en un primer momento en 7 países: Etiopía, Guatemala, Kirguistán, Liberia, Nepal, Níger y Rwanda.

 Los resultados que se buscan obtener con este programa son:
  • Mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de las mujeres rurales, aumentando para ello el potencial productivo de los pequeños agricultores. A través del acceso y control de los recursos productivos las mujeres también consiguen ocuparse de la protección social y de mejorar el control y la gestión de los locales de reservas de alimentos que favorecen la seguridad alimentaria.
  • Creación, apoyo y desarrollo de empresas de mujeres rurales que les permitan mejorar sus ingresos y oportunidades. El apoyo a las asociaciones y pequeñas empresas de mujeres rurales promoviendo su participación en los mercados tiene como resultado que las mujeres pueden sostener económicamente a sus familias.
  • Favorecer el liderazgo de las mujeres rurales lo que supone una mayor representación y participación en las instituciones rurales y en la formulación de leyes, políticas y programas que se promuevan en las organizaciones de productores rurales, cooperativas y sindicatos, y en el gobierno local.
  • Desarrollar políticas de equidad de género sensibles con el empoderamiento económico de las mujeres rurales. Esto favorecerá que se impulsen reformas legislativas y de políticas para la aplicación efectiva de los derechos de las mujeres rurales y su acceso a un empleo asalariado digno y con protección social.

Feria del campesino en Zapote - Costa Rica.
Carolina Pena Dovale.
Esperemos que este buena iniciativa no se quede en solamente palabras y que dentro de 5 años podamos contar que ha sido todo un éxito. Las mujeres rurales de Etiopía, Guatemala, Kirguistán, Liberia, Nepal, Níger y Rwanda serán las primeras que favorecerse de un trabajo que busca darles visibilidad en sus entornos sociales. Gracias a ello estaríamos luchando a favor de la erradicación del hambre en el mundo. Si las mujeres rurales tuviesen un acceso equitativo a los recursos productivos, los rendimientos agrícolas aumentarían y habría entre 100 y 150 millones menos de personas con hambre. Estos también son datos estadísticos, pero en positivo.

martes, 3 de abril de 2012

Luchando contra la sequía, luchando contra el cambio climático


El tan traído y llevado tema del cambio climático ya no es algo que nos quede tan lejos. Las imágenes de la tierra resquebrajada por la ausencia de lluvias y el implacable sol ya no son imágenes que sólo podamos ver en los medios de comunicación y en regiones remotas de África; ahora son imágenes que vemos en muchas partes del campo español. Los embalses cada vez tienen menos agua y los viejos pueblos sumergidos durantes años vuelven a tener los campanarios de sus iglesias al sol.

La ausencia de agua está secando el campo.
Por Jesús Domínguez.
El medio rural español se ve cada vez más castigado por las locuras de la climatología. Si recorres cualquier pueblo de nuestra geografía y hablas con los más mayores del lugar todos te dirán lo mismo. No recuerdan tanto tiempo sin llover en toda su vida.

La sequía que estamos sufriendo en España está ocasionando grandes pérdidas a nuestros agricultores. Los daños ya son irreversibles para muchos ganaderos debido a la ausencia de pastos desde el otoño pasado y la necesidad de utilizar piensos para alimentar a sus animales. La situación también es dramática para muchos agricultores que cultivan cereales en el Sur del país.

La locura es que a lo mejor después de esta ausencia de lluvias que nos ha dejado el invierno más seco en años puede venir una primavera con demasiadas lluvias, lluvias que en muchos casos son torrenciales, con lo que en lugar de ayudar al campo y al agricultor lo único que hacen es destruir lo poco que se haya conseguido rescatar del seco invierno.

Pero lo peor de todo no son las locuras climatológicas que nosotros mismos hemos provocado con nuestra falta de respeto por el medio ambiente. Lo peor son las soluciones que se dan desde la administración para paliar los efectos del cambio climático. Son soluciones coyunturales que si bien son necesarias y bien recibidas (aunque se vean escasas) por las organizaciones agrarias y por los campesinos a los que representan no son las únicas que habría que adoptar.

En la Mesa contra la Sequía, el Ministerio de Agricultura y las organizaciones agrarias que componen la Mesa han logrado llegar a un acuerdo de mínimos sobre las medidas de ayuda que se van adoptar. Claro que está bien que el Ministerio de Agricultura dé ayudas económicas al sector para poder hacer frente a los daños causados por la sequía, como es la rebaja de los módulos a efectos de calcular el IRPF, pero estas medidas son coyunturales. En cuanto se acabe la sequía, probablemente se acabarán también las medidas económicas excepcionales y todo volverá a ser lo que era.

El campo español necesita urgentemente un plan a largo plazo que modernice las explotaciones agrarias y ganaderas, que incorpore a las mujeres y a los jóvenes, que apueste por una agricultura y ganadería ecológica que genere nuevos puestos de trabajo, que regrese a las prácticas ancestrales de nuestras abuelas y abuelos. Porque todo ello contribuirá a generar riqueza, a fijar a la población en el medio rural y sobre todo, y más importante, contribuirá a contrarrestar los efectos del cambio climático en nuestro país. Al hacer un favor a la naturaleza nos hacemos un favor a nosotros mismos. No creo que esto sea tan malo…

Más información:

jueves, 8 de marzo de 2012

Empoderando a las mujeres rurales luchamos contra el hambre.


Hoy, 8 de Marzo, Día internacional de las mujeres, tenemos mucho que celebrar. Todo lo conseguido hasta ahora ha sido gracias a nuestro esfuerzo y trabajo. Nadie nos lo ha regalado.

La vida se abre paso en cualquier rincón.
Por Concha González Colilla.
Pero también tenemos mucho que denunciar y por lo que luchar. Los derechos de las mujeres rurales son todavía un espejismo en muchos lugares del mundo. Por ellos tenemos que seguir paso a paso construyendo un mundo en el que merezca la pena vivir.

Este año 2012 nos invita también a la reflexión. El hecho de que la 56 ª Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer y el Día Internacional de las Mujeres esté dedicado especialmente a las mujeres rurales es un motivo de alegría y compromiso.

Gracias a las Naciones Unidas somos un poco más visibles a los ojos de una sociedad que siempre nos ha dejado al margen. Aprovechemos este empuje internacional que nos han dado y trabajemos para que no se vuelvan a olvidar de nosotras.

Por fin se han dado cuanta que empoderando a las mujeres rurales, construyendo sociedades con una equidad de género también en el medio rural, por fin han visto que con esta acción se puede contribuir de una manera efectiva a reducir las alarmantes cifras de pobres y hambrientos que hay en el mundo.

Tomemos en nuestras manos nuestro futuro y el de nuestras familias y luchemos por él.

Compañeras, Feliz Día internacional de las mujeres 2012.

martes, 14 de febrero de 2012

La desigualdad social de las mujeres rurales versus la seguridad alimentaria.

Por  Carlos Timiraos

La desigualdad social que sufren las mujeres rurales en América Latina, África y Asia se refleja claramente en el limitado acceso y control que tienen a los recursos necesarios para asegurar su alimentación y la de sus familias. Las mujeres rurales de estas regiones del mundo cuentan con un derecho a la propiedad y uso de la tierra muy limitado o inexistente.

En ocasiones el pequeño campo de cultivo es propiedad del esposo que ha emigrado a la ciudad para ganar un poco de dinero, y la mujer (que ahora ejerce de cabeza de familia) se ve con las manos atadas ya que sólo puede disponer de esa tierra para cultivarla pero sin poder tener acceso a los créditos y al uso de las tecnologías que puedan aumentar la productividad de sus campos o reducir los efectos adversos que el cambio climático ocasiona en sus cultivos.

En otras ocasiones, los campos son de toda la comunidad en las que las mujeres viven, y son los jefes de la comunidad los que deciden que se hace con esas tierras, sin tener en cuenta para nada la opinión de las mujeres.

Las mujeres tampoco tienen un reconocimiento al importante papel social que juegan al asegurar la alimentación de sus comunidades; como tampoco se reconocen todos los trabajos que realizan para sostener a la familia. Lejos de ellas quedan los programas y políticas públicas de desarrollo rural que los gobiernos de los países de estas regiones del mundo aplican en cada uno de los países y que no reflejan ni ayudan a mejorar el nivel de vida ni la realidad social en la que viven día a día millones de mujeres rurales del mundo.

martes, 7 de febrero de 2012

La mutilación genital femenina: una lacra social a eliminar de nuestro mundo


Ayer fue 6 de Febrero. Nuestras vidas transcurren con pequeños altibajos preocupados por la crisis económica que todo lo inunda. Pero a mí el día de ayer me pesa todavía en la mente. Por desgracia se conmemoró un año más el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Ablación Genital Femenina.


Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mutilación genital femenina (MGF) afecta a alrededor de 140 millones de niñas y mujeres en todo el mundo, y cada año más de 3 millones de niñas corren riesgo de sufrirla, sobre todo en el mundo rural.


Hay países del mundo en que esta lacra social está muy extendida. Se practica de forma habitual en 28 países de África, y en otros de Asia y Oriente Medio. En Egipto, por ejemplo, el 72 por ciento de las niñas y mujeres de entre 15 y 30 años han sido víctimas de la ablación, especialmente en las zonas rurales del sur del país.  En algunos países como el mismo Egipto, Sudán y Mali existen grupos religiosos que promocionan la mutilación genital, y tildan a los se oponen de neocolonizadores.


Las causas de la MGF consisten en una mezcla de factores culturales, religiosos y sociales existentes dentro de las familias y de las comunidades. Luchar contra ellos es muy difícil, dado que la MGF está socialmente bien vista y hasta cierto punto deseada dado que contribuye a la buena crianza de las niñas. Es una forma de irlas preparando para su vida adulta y el matrimonio.


En esta lucha contra la MGF la Organización Mundial de la Salud ha hecho especial hincapié este año 2012 en una tendencia preocupante pues de no atajarla fomentará cada vez más la mutilación. En muchas sociedades rurales y en las zonas periurbanas que rodean las ciudades son los propios prestadores de la atención sanitaria quienes están realizando las MGF a las niñas, contribuyendo así a legitimizar y mantener esta práctica.


Paso a paso vamos avanzando.
Por Lola Pena.


Sin embargo, no todo es negativo... Algunos gobiernos están comenzando a entender que esta práctica socialmente aceptada es muy perjudicial para la salud sexual y reproductiva de sus mujeres y están aprobando leyes contra la mutilación. Éste es el caso de Senegal o Tanzania. La MGF es una práctica prohibida en Tanzania desde 1998, y en Senegal desde enero de 1999.


Lo que ocurre es que estas leyes no se están aplicando de manera efectiva. En el norte de Senegal, lejos de la capital del país, Dakar, todavía pervive la MGF. Es más, los líderes religiosos de la zona consideran que abolir esas prácticas significa ir contra el Islam. La ablación y el matrimonio forzado es algo que se ve como normal en la vida de una mujer dentro de estas comunidades rurales.


Pero la peor parte de estas historias vitales la viven siempre las niñas; unas niñas que con el paso de los años se convertirán en las futuras mujeres de una sociedad donde son casi siempre invisibles.  Una niña que haya sufrido MGF tendrá toda su vida graves problemas físicos y psicológicos, similares a los que tienen las menores que son víctimas de abusos sexuales. Hay riesgos que son inmediatos para su salud como pueden ser hemorragias e infecciones en la zona amputada. Pero también sufren problemas a largo plazo como pueden ser infecciones crónicas, relaciones sexuales dolorosas e infertilidad (que las puede llevar a ser rechazadas por sus maridos al no poder darles hijos). Y cuando les pueden dar hijos, estas mujeres también pueden tener complicaciones durante el embarazo y el parto, momento en el cual no sólo sufren las mujeres sino también los recién nacidos.


Sin embargo miremos hacia el futuro y trabajemos por mejorarlo. Pensemos que se están dando pasos en la lucha para acabar con esta horrible práctica.  Apoyar la educación sanitaria, luchar para romper viejos tabúes sociales, sensibilizar a toda la comunidad, formar a las mujeres rurales para que puedan defender y exigir sus derechos sexuales y reproductivos son algunos de estos pasos. No son muchos pero pensemos siempre que son unos pequeños pasos hacia adelante, aunque nos quede mucho camino por recorrer...

Más información:


.- Dossier sobre la mutilación genital femenina.



jueves, 26 de enero de 2012

El derecho a la educación lucha contra la pobreza rural en América Latina

Las comunidades indígenas y rurales en América Latina viven en unas condiciones de pobreza y marginación que las alejan del resto de la sociedad; y estas condiciones de vida se convierten en situaciones de especial precariedad y desigualdad si quienes las sufren son mujeres.


Por Lola Pena


Para acabar con esta situación hay que empezar por conseguir que la mujeres rurales e indígenas salgan de los roles sociales en los cuales se las ha encasillado. Ese es su principal desafío, pero dado que muchas de ellas viven en una situación de pobreza, este primer paso no es sencillo de dar. La mayoría de las mujeres siguen jugando su rol social de mujeres rurales que deben quedarse en el campo, desarrollando su trabajo invisible que sustenta todo el núcleo familiar. Sin embargo ya se están viendo cambios. Algunas mujeres rurales se están atreviendo a trabajar por su inclusión social en los espacios de toma de decisiones tanto en el sector público como privado.


La exclusión social tradicional y el rol marginal que las mujeres rurales juegan irá desapareciendo en la medida que ellas se vayan preparando y vayan siendo conscientes de todas las oportunidades que pueden tener. En la medida en que trabajen juntas, se reconozcan como iguales, estén en América Latina o donde quiera que estén, pertenezcan a una comunidad rural o a otra, pertenezcan a un pueblo indígena u otro; en la medida que todas ellas se vayan conociendo, sabiendo lo que quieren, lo que saben y pueden hacer; en la medida en que todo esto se vaya dando poco a poco, país a país, se estará en condiciones que reclamar a los gobiernos de los países de la región unas políticas públicas orientadas a:
  • Destruir el esteriotipo de mujer rural e indígena que existe en la actualidad.
  • Contribuir a la inclusión social de las mujeres rurales e indígenas.
  • Contribuir al desarrollo local de las poblaciones rurales e indígenas que frene las migraciones hacia los grandes núcleos urbanos, en donde el círculo de la pobreza vuelve a llevar a las mujeres hacia la exclusión social.


El derecho a la educación es un factor clave para romper el círculo de pobreza en que están envueltas las mujeres rurales e indígenas. Cuantos más años de educación posean las mujeres rurales e indígenas, mayores serán las oportunidades para salir de la pobreza. Gracias a políticas educativas inclusivas y a los programas de alfabetización que algunos países latinoamericanos están desarrollando (como es el caso de Brasil, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua y Venezuela) se está disminuyendo de manera importante la brecha educativa entre el mundo urbano y el mundo rural que  las mujeres rurales e indígenas de estos países están sufriendo. Las jóvenes se siente excluidas socialmente debido a la falta de empleo y de oportunidades de recibir una educación escolarizada en sus comunidades rurales.


El hecho de que muchas comunidades indígenas y rurales estén comenzado a recibir formación en sus lenguas originarias en materias como son la situación actual de los recursos naturales y la importancia de su cuidado, que va a permitir la subsistencia de sus pueblos y al mismo tiempo conservar, y en algunos casos mejorar, su calidad de vida. 





martes, 10 de enero de 2012

Dar una oportunidad a las mujeres rurales

Pese a los avances que ha habido en materia social y económica en todo el mundo, se continúa discriminando a las mujeres rurales, a las mujeres indígenas y a las mujeres afrodescendientes. Por lo general tienen menos acceso a los medios productivos así como un menor acceso a los servicios sociales y de salud básicos. Tampoco suelen tener oportunidades para poder llevar a cabo una capacitación profesional acorde a los tiempos que vivimos.  Les es prácticamente imposible cambiar los roles tradicionales que la sociedad les ha asignado y su trabajo no se valora ni se visibiliza.

Para conseguir el empoderamiento y el fortalecimiento de la autoestima de estas mujeres debería permitírseles participar en las actividades económicas de forma autónoma y autogestionada, de manera que ellas misma vean que pueden vencer las barreras de género que la sociedad les aplica todos los días. Con ello mejorará su situación y el de todo su entorno. Si las mujeres rurales salen del agujero en que sistema patriarcal y colonizador las colocó en un momento histórico, toda la sociedad, todo el grupo familiar mejorará sus condiciones de vida. Démosles, pues, una oportunidad… Seguro que la sabrán aprovechar.

viernes, 18 de noviembre de 2011

España: Equidad para los derechos de las mujeres rurales



Cada vez que un político o política, o un funcionario de la administración (sea de la comunidad autónoma que sea) se dirige a un colectivo de mujeres rurales en un congreso, en una feria, en la celebración de una fiesta patronal... así sea de derechas o de izquierdas, ya sea en época de campaña electoral o no, escuchamos las mismas buenas palabras, los mismos buenos deseos:


- que hay que visibilizar a las mujeres rurales y su trabajo...;
- que gracias a que las mujeres rurales continúan en el medio rural, nuestros pueblos no se mueren...;
- que hay que favorecer la equidad de género y la participación femenina en la toma de decisiones...;
- que hay que conseguir la igualdad retributiva y de derechos de las mujeres con los hombres, etc...;


Por Jesús Domínguez

Siempre las mismas palabras... En ocasiones una ya se cansa de oír siempre la misma cantinela de las personas que tienen que defender y favorecer nuestros derechos, y que nada, o muy poco, cambie. En los programas de los partidos políticos y en los actos de campaña electoral que estos días recorren nuestro país no he visto ni oído mencionar para nada a las mujeres rurales. La tan mencionada y manida visibilización de las mujeres rurales se convierte una vez más en invisibilización.

La única realidad es que las mujeres que vivimos en el mundo rural no disfrutamos de los mismos derechos que las mujeres que viven en el mundo urbano, y eso es algo que todas nosotras sabemos, pero no por ello vamos a dejar de gritarlo a los cuatro vientos. Sólo si continuamos denunciando esta discriminación, puede que algún día consigamos que desaparezca. Hasta puede que disfrutemos de una equidad social y de género sin tener que pelear constantemente por ello.

lunes, 24 de octubre de 2011

España: La Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero celebra su II Congreso

Hoy y mañana, 24 y 25 de Octubre, se celebra en Málaga el II Congreso de la Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero. Bajo el lema: "Incorporación y emprendimiento de las mujeres en el sector pesquero" la ministra Rosa Aguilar ha inaugurado el evento abogando por el “reconocimiento y protagonismo social” que merece la presencia de las mujeres en este sector. La Ministra también ha subrayado que las mujeres del sector pesquero son un ejemplo de que “aunque los tiempos sean difíciles no debemos perder el valor y la capacidad para emprender”.

La integración de la mujer en el sector pesquero, que es ya una realidad, debe proseguir su avance en materia de igualdad de oportunidades y reconocimiento público.

En este II Congreso se pretende crear un foro de debate entre las distintas organizaciones de mujeres del sector pesquero, entre las diferentes administraciones que trabajan en este ámbito y entre todas las personas que a nivel individual estén interesadas, con el fin de reflexionar sobre los retos a los se que enfrenta la mujer tanto en su incorporación a la actividad pesquera, como a la hora de emprender dentro de ella. 


El Congreso busca contribuir a allanar el camino hacia el emprendimiento femenino en el sector pesquero y por ello centran su programa en:

  • Políticas públicas para el emprendimiento.
  • Principales retos a los se que enfrentan las mujeres para la incorporación en el sector pesquero.
  • 5 talleres de trabajo que versarán sobre:


  • Taller 1: Emprendedor y emprendedora como origen del desarrollo: Creación y fomento de asociaciones.  
  • Taller 2: Uso de las nuevas tecnologías: Creación de páginas WEB.
  • Taller 3: Plan de empresa: Cómo llevar a cabo tu proyecto.  
  • Taller 4: Oportunidades de negocio: Creación de una marca de calidad.
  • Taller 5: Autónomos Vs Empresa: Ventajas e inconvenientes.

 
La Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero fue promovida por el  Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, a través de la Secretaría General del Mar, preocupado por fomentar la igualdad de oportunidades de la mujer en este sector.  La finalidad de la red es la de hacer visible el importante trabajo que realizan las mujeres dentro del sector pesquero en toda España.

Es una red nacional que persigue fomentar el trabajo en red, la comunicación e intercambios de experiencias entre las mujeres que trabajan, o desean trabajar en el sector pesquero en cualquiera de sus diversas actividades. Así como aportar visibilidad y refuerzo del papel de éstas y de las organizaciones dedicadas a promover la igualdad de oportunidades, a través de seminarios, programas de formación y de investigación.

La Red interactúa con sus miembros, fomentando la comunicación e intercambios de experiencias entre éstos, que a modo de buenas prácticas puedan servir para contribuir a que la igualdad de oportunidades sea una realidad en el sector de la pesca español.

Más información:


viernes, 14 de octubre de 2011

15 de Octubre - Las mujeres son fundamentales para las economías rurales

No es casualidad el hecho de que se escogiera el 15 de Octubre como fecha para celebrar el Día internacional de las mujeres rurales.

La elección de esta fecha pone de relieve la contribución de las mujeres rurales a la seguridad alimentaria y al desarrollo de las zonas rurales del mundo entero, contribución que pasa en gran parte desapercibida. Debido al papel fundamental que desempeña la mujer rural en la producción, gestión y utilización de los alimentos y recursos naturales, se sugirió que el Día Internacional de la Mujer Rural fuera el 15 de octubre, es decir, la víspera del Día Mundial de la Alimentación.

Con esta  celebración se busca reconocer, a nivel mundial, la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural.

En este año 2011, la ONU ha querido destacar el papel fundamental que las mujeres rurales desempeñan en las economías rurales de los países desarrollados y en desarrollo.

"Este año, el Día Internacional de las Mujeres Rurales se celebra en un momento en que se ha agudizado la conciencia de la importante contribución que hacen las mujeres al progreso social. Con justa razón, se ha reconocido la función que cumplen las mujeres en el apoyo de movimientos en pro de la democracia, los derechos humanos y la paz. Igualmente destacable es su contribución al desarrollo sostenible. En este Día Internacional, exhorto a todos los asociados a reconocer la contribución de las mujeres rurales a nuestro mundo y a ayudarlas a hacer todavía más por nuestro futuro común", ha pedido el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon en su mensaje a propósito de la celebración.

Las mujeres rurales trabajan entre 14 y 16 horas diarias en actividades de cuidado del hogar y la familia, producción y procesamiento de alimentos y cría de animales. Son con frecuencia las principales productoras de cultivos de subsistencia, las encargadas de la recolección de agua y leña para sus familias y -también- las promotoras de la organización de sus comunidades, quienes exigen el cumplimiento de los derechos y mantienen el vínculo con el territorio.

A pesar de la enorme responsabilidad que asumen, las mujeres rurales carecen de acceso igualitario a las oportunidades y a los recursos, lo cual dificulta su progreso y por ende el de todas las personas. Se podría sacar de la pobreza a más de 100 millones de personas si las mujeres rurales tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos productivos, según la FAO. La productividad de las explotaciones agrícolas a cargo de mujeres aumentaría hasta un 30%. El número de personas hambrientas se reduciría hasta un 17%, lo cual redundaría en mejoras para no menos de 150 millones de personas. Los beneficios se propagarían aún más al obtener los hijos de esas mujeres un mejor acceso a los servicios de salud, educación y nutrición.


Por Lola Pena

En España, el mundo rural representa el 80% del territorio español y tan sólo el 20% de la población total española. La población rural está envejecida, masculinizada y con un alto índice de emigración de las mujeres y los jóvenes hacia los núcleos de mayor población, sobre todo en busca de formación y de empleo. 

El 65% de las mujeres rurales se declara ama de casa, lo que además de las tareas domésticas acarrea el cuidado de personas dependientes, enfermos y niños. Sin embargo, la complicada situación de crisis económica y de altos índices de paro, ha forzado a un elevado número de mujeres a salir de casa en busca de trabajo. Las mujeres rurales que permanecen y trabajan en el mundo rural garantizan la vida en los pueblos y la supervivencia de numerosas explotaciones agrarias.

"El medio rural no se puede entender sin las mujeres y por eso hay que seguir trabajando por la igualdad para poder avanzar". De esta manera ve la situación de las mujeres rurales en España la actual Ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, quién también, ha recordado la apuesta del Gobierno por la igualdad en el medio rural con la recientemente aprobada Ley de Titularidad Compartida de las Explotaciones Familiares Agrarias que ha contado en las Cortes con el consenso de todos los grupos políticos.  Para Rosa Aguilar, esta Ley “hace visible el trabajo de las mujeres en el campo; favorece su independencia económica; impulsa su participación en todos los ámbitos de la sociedad; potencia su acceso a todas las prestaciones e incentivos públicos y hace más efectiva la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en nuestro medio rural”.

Para la ONU debemos invertir en las mujeres rurales; eliminar la discriminación de que son objeto en la legislación y en la práctica; asegurar que las políticas respondan a sus necesidades; brindarles acceso en pie de igualdad a los recursos y proporcionarles una función que desempeñar en la adopción de decisiones. De esta manera  impulsaremos el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria y lograremos un planeta más justo e igualitario para la humanidad.