domingo, 11 de mayo de 2014

Con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario en Europa

Fotos: Lola Pena.
El 25 de Mayo serán las elecciones europeas y los partidos políticos ya se están peleando por conseguir obtener nuestro voto. Nos presentan programas, nos hacen promesas... Después ya veremos de todo ello que es lo que cumplen...

El pasado 8 de Mayo, una organización agraria española, la UPA (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos) presentó un documento con 10 peticiones clave para medio rural de España que después trasladarán a los distintos partidos políticos con el fin de que recojan alguno de esos puntos en sus propuestas. Según la UPA “es en Europa donde se decide cómo queremos vivir, cómo nos alimentamos y qué modelo de desarrollo queremos para el futuro”.

Sin restar importancia a ninguna de estas 10 peticiones que hace la UPA (todas ellas son importantes para el desarrollo sostenible y equitativo del medio rural) hay una que consideramos debemos destacar y reflexionar.

La petición nº 10 dice:
"Deben impulsarse las iniciativas desarrolladas por la Unión Europea para la reducción del desperdicio alimentario. Al igual que el agua, la energía o los recursos naturales, los productos agrarios, pesqueros y alimentarios son un recurso escaso que se deben gestionar de manera eficiente".

Y es que en estos tiempos de crisis en que muchas familias lo están pasando muy mal es verdaderamente vergonzoso saber que se tiran a la basura millones de toneladas de alimentos.

Según la FAO todos los años un tercio de los alimentos producidos para consumo humano se desperdicia. Según  cifras de este organismo, hay unos 1.300 millones de toneladas los alimentos que no llegan al consumidor final. Y se trata de un problema global que se registra tanto en los países industrializados (670 millones de toneladas) como en los que se encuentran en vías de desarrollo (630 millones de toneladas). El desperdicio per cápita entre los consumidores es de 95-115 kilos anuales en Europa y Norteamérica.

La Comisión Europea calcula que anualmente se tiran 89 millones de toneladas de alimentos en el conjunto de la UE. Y en los hogares españoles no nos quedamos atrás. Anualmente se tiran 2,9 millones de toneladas alimentos en España. Una realidad que contrasta con los 9 millones de personas que, según Cáritas España, viven en situación de pobreza.

Esto es algo que tenemos la obligación moral de cambiar y depende de todos nosotros que así sea. Podemos pedir a nuestros políticos que impulsen iniciativas sociales y políticas que nos ayuden a reducir el desperdicio alimentario, pero quienes primero tenemos que darnos cuenta somos nosotros mismos. El primer paso para cambiar esta tendencia social es algo que debemos hacer no sólo por nosotros, sino también por nuestros hijos, por la sociedad en general con el fin de conseguir un futuro social sostenible y justo de nuestro planeta.



viernes, 11 de abril de 2014

5 ideas claves de la FAO sobre las mujeres rurales






Leyendo estos días distintos documentos escritos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hemos podido ver que en este Año Internacional de la Agricultura Familiar están haciendo especial hincapié en la temática de las mujeres rurales. Cinco son los puntos que vemos que tratan con mayor insistencia:


  • Lograr un desarrollo mundial sostenible supone trabajar a la vez, dentro de las agendas de políticas de desarrollo, las cuestiones relativas al cambio climático, a la igualdad de género y a la seguridad alimentaria.
  • El empoderamiento de la mujer es clave para erradicar el hambre. La igualdad de género es necesaria para acabar con el hambre y desarrollar sistemas alimentarios sostenibles. La seguridad alimentaria mundial depende en gran medida de pequeñas explotaciones familiares en las que las mujeres juegan un papel clave tanto como productoras como proveedoras de alimentos.
  • En muchos países del mundo, las mujeres rurales dependen de la agricultura de subsistencia para alimentar a sus familias. El problema es que a menudo estas mujeres quedan atrapadas en un ciclo de pobreza y hambre debido a la falta de un acceso adecuado a la tierra y al agua, a los insumos agrícolas, a los créditos, a las tecnologías y a la formación. Los problemas provocados por las desigualdades de género y la falta de acceso a los recursos agrícolas se ven agravados por las consecuencias imprevisibles del cambio climático.
  • Las mujeres rurales juegan un papel importante en el medio rural. No sólo son campesinas; también elaboran y preparan los alimentos, y venden sus excedentes agrícolas y ganaderos en los mercados locales.
  • Los estudios demuestran que cuando las mujeres y otros pobres de áreas rurales tienen acceso a los recursos se consiguen enormes beneficios. Las familias están más sanas, más niños asisten a la escuela, la productividad agrícola mejora, los ingresos aumentan y las comunidades mejoran su seguridad alimentaria.
Ahora sólo falta que veamos el desarrollo de políticas sociales y económicas que apoyen todas estas buenas palabras. Tanto la FAO, como la ONU, deben favorecer y apoyar a los países del mundo para que todas estas buenas ideas no se queden en papel mojado. Deberían traducirse en políticas económicas y en programas sociales que favorecieran el desarrollo del medio rural y que mejoraran la situación social de las mujeres rurales.


sábado, 8 de marzo de 2014

8 de Marzo: Un día de celebración, todo el año de lucha

Foto: Alba Balsa Pena.
Hoy, 8 de Marzo, Día internacional de la mujer, miles de mujeres rurales de todo el mundo se habrán levantado, como cada mañana, antes que el resto de sus familias para encender el fuego para preparar el desayuno; después habrán salido de casa para recorrer varios kilómetros a pie por caminos de tierra para ir a por el agua que su familia consume y traerla de regreso a sus hogares en pesados recipientes sobre sus cabezas arriesgando sus vidas en muchos casos.

Otras, en cambio, se habrán levantado al alba para ordeñar a sus vacas o cabras para obtener la leche con la que harán sus quesos que después venderán en los mercados con el fin de ganar algo de dinero que les permitirá dar educación a sus hijos.

Algunas habrán ido a sus campos para ver si la helada de la última noche ha afectado a sus árboles frutales lo que haría que perdieran sus cosechas de este año y con ello el sustento para sus familias.

Todas ellas, tanto en el Norte como en el Sur, estarán haciendo sus trabajos como cada día: muchas no sabrán el día internacional que se celebra hoy. Para todas ellas va nuestro homenaje hoy y todos los días del año. Celebremos este día como se merece, pero luchemos junto a las mujeres rurales los otros 364 días restantes del año. Esos días también son los días internacionales de la mujer.

jueves, 27 de febrero de 2014

ODM 2015: Una meta inalcanzable en el medio rural

Cartel: Naciones Unidas
Ocho son los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que 189 países se comprometieron a alcanzar para finales del año 2015 en una reunión celebrada en las Naciones Unidas en el año 2000. Desde entonces algo se ha avanzado pero a paso muy lento. Se acerca la fecha límite para conseguir los 8 ODM teniendo pendientes todavía muchas cosas por hacer, sobre todo en el medio rural.

Las políticas públicas, las campañas sanitarias y los programas de fomento del desarrollo económico que los gobiernos están implementando para lograr estos ODM se quedan muchas veces circunscritos a los ámbitos urbanos o de los extrarradios de la ciudades olvidando casi por completo al medio rural.
 
Un ejemplo concreto de lo estamos diciendo es la India. Allí, un 56% de la población del país (unos 680 millones de ciudadanos) no tienen los medios para satisfacer sus necesidades básicas diarias ni pueden acceder a servicios básicos como son los alimentos, el agua y saneamiento, la atención sanitaria, la educación o la vivienda.

La brecha social y económica entre la población del medio rural y el medio urbano es enorme, y los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio de poco han servido para que esto cambie. Siguiendo con el ejemplo de la India, de los 608 millones de indios que no pueden satisfacer sus necesidades básicas, un 74,85 % de los mismos (esto es, 509 millones de personas) viven en el medio rural; el resto, unos 171 millones de personas, lo hacen en el medio urbano.

Seamos realista y dejemos de soñar... La India es sólo un ejemplo de la situación social que viven muchos países en todo el mundo. Los Objetivos del Milenio hubieran sido una buena oportunidad de mejorar el mundo en el que vivimos si nos hubiéramos puesto todos juntos a trabajar para conseguirlos. Quedan poco más de dos años para cumplir el plazo fijado, y todavía queda mucho trabajo por hacer. ¿Seremos capaces de alcanzar alguno de los 8 ODM?

miércoles, 19 de febrero de 2014

Produciendo alimentos con semillas locales

¿Por qué tanto miedo a que los agricultores usen sus propias semillas locales? ¿A qué viene tanta presión política contra los gobiernos? ¿Es que alguna transnacional teme que bajen las ventas de sus semillas transgénicas y abonos químicos?

Cada día más agricultores en más lugares del mundo escogen seguir produciendo sus alimentos usando sus semillas locales mediante unos métodos agrícolas tradicionales que respetan el medio ambiente y que lo hacen más sostenible.

Buscan alejarse de las semillas transgénicas y de los abonos químicos que si bien favorecen, en primera instancia, una mayor productividad de los cultivos, después meten a los campesinos en una espiral en la que año tras año tienen que comprar nuevas semillas y nuevos abonos para conseguir continuar con la productividad de sus campos dando así extraordinarios beneficios a las transnacionales.

El respeto del derecho de los agricultores para usar, intercambiar y vender sus propias semillas está en la base de un nuevo modelo agrícola que debemos favorecer para así poder tener alimentos cada vez más sanos en nuestros mercados olvidándonos de la química que nos aportan los productos transgénicos de las transnacionales de la alimentación.

Foto: Xuxo Domínguez Fraga.

jueves, 23 de enero de 2014

Sin comida no hay salud

Por Carolina Pena Dovale
Parece lógico pensar que si quieres tener buena salud has de alimentarte de manera saludable. El problema es que esta lógica desaparece de muchos lugares del mundo en donde el alimento está casi reservado en exclusiva para una parte de la población

Normalmente son las mujeres las que se preocupan del sustento diario de sus familias; son las que cultivan los campos y cosechan los alimentos que después se a de poner en las mesas a la hora de comer.

Sin embargo, a la hora de ponerse a comer, ese papel principal de la mujer pasa a un segundo o tercer plano. Los hombres son los que comen primero junto con sus hijos varones; después vendrá el turno de las mujeres y de las niñas, que comen las sobras de los que comieron en primer lugar. Esto es un problema social grave que se sigue reproduciendo en muchas sociedades del mundo.

Lo que hay que tener claro para luchar contra esta desigualdad social es que mientras las mujeres rurales, campesinas e indígenas, no mejoren su dieta alimenticia no mejorará tampoco su salud. Si mejoran su salud podrán también acabar con la pobreza que sufren, podrán educar y mantener mejor a su familia...; podrán, en definitiva, salir de la espiral de miseria en la que están inmersas.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Luchando contra el hambre en Perú

Según el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) de Perú hay 13 millones 800 mil peruanos que se encuentran en situación de inseguridad alimentaria. Ellos serán los principales beneficiarios de la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional que se aprobó el pasado 19 de Diciembre después de más de dos años de discusión parlamentaria. Esta nueva ley está orientada a conseguir que el derecho a la alimentación sea una realidad para todos los peruanos.

El 60% de los alimentos que se consumen en el Perú son producidos por las y los pequeños agricultores, sobre todo por las mujeres. A pesar del crecimiento económico que en los últimos años está favoreciendo al país, existe un severo problema alimentario. La población campesina e indígena peruana tiene un grave desequilibrio nutricional. Uno de cada dos peruanos está expuesto a la inseguridad alimentaria. Con esta nueva Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional  se comienza a garantizar el Derecho a la Alimentación de todas y todos los peruanos.

Las organizaciones sociales agrarias y de la sociedad civil ven en la aprobación de la nueva norma el inicio de un nuevo que camino que contribuirá a dar coherencia a las política públicas nacionales y sectoriales evitando su dispersión y desarticulación actual.

El principal avance de la Ley es que establece un Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional que implementará políticas, programas o iniciativas orientadas a que la población actual y futura del país pueda acceder a alimentos adecuados, nutritivos, culturalmente aceptados, reduciendo la dependencia alimentaria respecto de la producción foránea de alimentos.

Más información:

Defender los derechos humanos en Honduras



De wikipedia- http://es.wikipedia.org/wiki/Honduras
Si vives en Honduras y te dedicas a defender los derechos humanos te has convertido en un criminal. Al menos eso es lo que podemos deducir ante la situación social actual que vive el país. Las organizaciones y movimientos sociales que denuncian y defienden los derechos ambientales y territoriales de los pueblos ante los abusos de las grandes transnacionales en su explotación de los recursos naturales de Honduras son criminalizadas y perseguidas judicialmente.


Un ejemplo es el Consejo Cívico de Organizaciones Populares de Indígenas de Honduras (COPINH). Esta organización representa al pueblo lenca en su lucha contra la hidroeléctrica Agua Zarza. Defienden el territorio y el río Gualcarque, que es un río sagrado para dicho pueblo. Por la defensa de estos derechos tres miembros de COPINH (entre ellos Bertha Cáceres - Coordinadora general de la organización) están acusados de graves delitos y se encuentran inmersos en distintos procesos judiciales.

Allí dónde las transnacionales ponen sus ojos con intención de desarrollar proyectos hidroélectricos o mineros es también el lugar en dónde comienzan a desarrollarse planes de militarización. Las empresas presionan y manipulan a las comunidades, ofrecen sobornos... Y cuando esto no es bastante y las comunidades se organizan y se oponen a estos planes se les reprimen militarmente de una forma directa, y problema resuelto, tal y como ocurre ahora en Honduras.

Propuestas ambientales de futuro

Atacamos a la naturaleza por la mañana, tarde y noche; extraemos de ella todas sus riquezas y contaminamos todas sus fuentes.

Nunca como ahora ha avanzado tanto la degradación medioambiental y la deforestación de nuestros bosques.

¿De verdad pretendemos dejar un futuro sostenible a las próximas generaciones, a nuestras hijas e hijos, con estas propuestas ambientales?

martes, 10 de diciembre de 2013

¿Es el hambre en el mundo un problema de falta de alimentos?

Por Lola Pena

Dicen que no hay alimentos para todos y que por eso existe el hambre en el mundo; pero lo cierto es que se estima que el mundo produce actualmente alimentos para 9.000 millones de personas y tiene 7.200 millones. ¿No será entonces que los estamos repartiendo mal?

Para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria de cada país, los gobiernos deberían defender y apoyar la agricultura de dicho país con políticas agrarias que favorecieran el desarrollo de la agricultura autóctona y familiar que rescata la semilla tradicional, lejos de las semillas transgénicas que las grandes compañías transnacionales intentan por todos los medios colocarnos de modo que sigamos dependiendo de ellas para seguir comiendo año tras año aumentando de paso sus constantes beneficios económicos.

En el mundo hay unos 1.200 millones de personas sumidas en la pobreza extrema. Para ellos es muy difícil adquirir los alimentos. Las constantes subidas de los de los precios de los alimentos, agudizadas por la especulación en las bolsas de alimentos, hace que muchos millones de personas tenga muy difícil el acceso a una alimentación adecuada.

Por otra parte, los agricultores pobres están siendo especialmente afectados por las consecuencias del cambio climático. El aumento de la frecuencia y magnitud de los desastres naturales, y la desertificación de extensas zonas del planeta están destruyendo precarios equilibrios de supervivencia.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a nivel mundial, el hambre se ha reducido en la última década, pero 870 millones de personas todavía están desnutridas, y millones de seres humanos sufren las consecuencias de las deficiencias de vitaminas y minerales, incluyendo la falta de crecimiento infantil.

La inseguridad alimentaria es hoy en gran medida un problema de acceso a los recursos y servicios que necesitan las familias para producir, adquirir u obtener suficientes alimentos nutritivos.

La agricultura desempeña un papel fundamental para permitir el acceso a los alimentos. Más del 70% de los pobres viven en zonas rurales y la mayoría depende directa o indirectamente de la agricultura para su subsistencia. Aumentar la productividad agrícola local y autóctona es, por tanto, un elemento importante en la mejora del acceso a los alimentos.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El éxodo y el liderazgo de la mujer rural

Hasta ahora bastaba con que un organismo internacional reconociera un problema para que los países del mundo se pusieran manos a la obra para intentar solucionarlo.

Pero ya no es suficiente... Ya no suficiente que un organismo como la Asamblea General de las Naciones Unidas reconozca la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural, para que eso se traduzca después en políticas nacionales que apoyen el trabajo de las mujeres rurales.

Por Lola Pena

La crisis económica está generando más desigualdad de género y daña más a las mujeres. Si éstas además viven en el mundo rural su situación social, económica y de participación política se agrava aún más.

Uno de los problemas a los que se enfrentan las mujeres rurales es que no tienen acceso a los mismos servicios sociales que las mujeres que viven en las ciudades. La marcha de las mujeres de los medios rurales muchas veces no es una decisión personal, porque si ellas tuvieran unas condiciones de vida dignas y una ayuda estatal adecuada no dejarían su entorno familiar. Muchas veces son las circunstancias económicas y sociales las que llevan a la mujer rural a abandonar sus pueblos para marchar a la ciudad.

Y cuando la mujer rural tiene el arrojo suficiente y pone en marcha iniciativas empresariales no lo suelen tener fácil. La mujer es imprescindible en el medio rural. Son las que fijan la población en el territorio (si la mujer se queda, permanece toda la familia), son las que dinamizan los pueblos, son las que tienen un mayor espíritu emprendedor... El problema es que pueden avanzar muy poco a poco. Tienen siempre muchas dificultades en el camino por el mero hecho de ser mujeres. No es habitual ver a una mujer al frente de proyectos agrícolas o ganaderos. En las relaciones con los bancos, con otras explotaciones agrícolas, siempre se pregunta por el hombre para llegar a acuerdos comerciales. Todavía choca que una mujer puede liderar un proyecto rural.

martes, 22 de octubre de 2013

7 apuntes sobre las mujeres rurales


  • El papel de la mujer rural es fundamental en la economía de las zonas rurales sobre todo para garantizar la seguridad alimentaria de la población, la promoción del desarrollo agrícola y rural y la erradicación de la pobreza rural.
  • Naciones Unidas destaca la importancia del empoderamiento de las mujeres rurales y de su participación social y política, como elemento prioritario para conseguir el desarrollo rural.
  • Para ONU Mujeres, cuando la seguridad alimentaria mejora en una zona rural es porque las mujeres de esa zona tienen más oportunidades de encontrar trabajo y de dar una educación a sus hijos. Junto a esto también se tiene que dar un acceso más equitativo entre hombres y mujeres a los recursos de la tierra y del agua para que de esta manera se puedan incrementar la productividad de los campos y la venta de sus productos. Asegurar una buena gestión del agua y de los servicios de saneamiento son también factores fundamentales para la consecución de la seguridad alimentaria.
  • Según datos de la FAO, las mujeres representan el 43% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo (desde el 20% en América Latina hasta el 50% en Asia oriental y África subsahariana).
  • Las raíces profundas de la pobreza rural se encuentran en el desequilibrio entre lo que las mujeres hacen y lo que tienen. Si las mujeres tuvieran mismo acceso a los recursos productivos que los hombres podrían aumentar el rendimiento de sus explotaciones agrícolas de un 20% a un 30% y la producción agrícola total en los países en desarrollo podría aumentar en un 2,5 % a 4%, lo que a su vez permitiría reducir el número de personas hambrientas en el mundo entre un 12% y un 17%.
  • La situación de la mujer es muy frágil en la sociedad rural campesina, en primer lugar porque no es valorado su aporte a la familia y a la comunidad. Esto repercute en su autoestima, llegando, en casos extremos, a justificar ellas mismas la violencia familiar que sufren; de ahí la necesidad de brindarles la oportunidad de mejorar su posición dentro de la familia y la comunidad a través de la generación de ingresos económicos.
  • La mayoría de los pobres del mundo son mujeres pero, paradójicamente, son ellas las que tienen la responsabilidad de alimentar a sus familias, y a sí mismas. Cultivan, cosechan y cazan o pescan los alimentos, llevan agua y leña a la casa, y preparan y cocinan los alimentos. A pesar de lo cual, estas mujeres son las últimas de la fila a la hora de acceder a los recursos, a la capacitación y a los préstamos financieros. En muchos países, las dificultades de las mujeres rurales están empeorando debido a la feminización de la pobreza, la degradación medioambiental, la inseguridad alimentaria, y la desigualdad de género en materia jurídica, entre otros aspectos. 

lunes, 14 de octubre de 2013

15 de Octubre de 2013 - Celebrando el Día Internacional de la Mujeres Rurales

Un año más llega el 15 de Octubre a nuestros calendarios, y con él una fecha muy especial para todas nosotras, el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una fecha que venimos celebrando desde 2008.

Con éste son ya 6 los años en los que venimos visibilizando los problemas sociales y económicos que las mujeres rurales tienen por todo el planeta. Da igual que sean mujeres rurales, campesinas e indígenas, de América, África, Asia; también de Europa. Sus problemas, salvando las distancias y las pequeñas diferencias, son muy parecidos: 
  • Falta de acceso a la propiedad de la tierra.
  • Falta de formación académica, llegando al analfabetismo total en algunos rincones del mundo.
  • Falta de visibilización de su trabajo en su entorno social.
  • Violencia de género.
  • Falta de oportunidades laborales.
  • Ausencia de respeto por sus derechos sexuales y reproductivos.
El 18 de Diciembre de 2007 la Asamblea General de las Naciones Unidas, con su resolución 62/136, estableció este día internacional con el fin de reconocer la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural.


Me alegra ver que cada vez más y desde más rincones de nuestro país distintas asociaciones de mujeres rurales, apoyadas muchas veces por los ayuntamientos y las administraciones provinciales, vienen celebrando este día con actos conmemorativos y reivindicativos que dan su voz (por lo menos por un día) a las miles de mujeres rurales españolas que trabajan duro cada día por sacar adelante sus explotaciones agrarias o ganaderas.

Pero recordemos que la defensa de los derechos de las mujeres rurales no es cosa de sólo un día al año. No nos quedemos en las fotos que saldrán en todos los periódicos y las web para recordarnos la fecha; no nos quedemos en las fiestas, ferias de artesanía, foros o congresos que nos han reunido para celebrar el día de las mujeres rurales. Vayamos un poco más allá... Pensemos también en los millones de mujeres rurales que hay por el mundo y que debido a su situación social no saben tan siquiera que existe un día internacional dedicado a ellas. 

Luchar por nuestros derechos y deberes como mujeres rurales desde aquí, desde España, les da voz también a ellas. Con nuestro trabajo conseguiremos mejorar poco a poco la situación de las mujeres rurales, no sólo en nuestro país, sino también en el resto del mundo.

Más información:


sábado, 12 de octubre de 2013

Las mujeres rurales frente al cambio climático y la escasez de agua

El pasado 27 de Septiembre el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas presentó en Suecia su último informe con cifras verdaderamente alarmantes.

En él se nos cuenta que en la actualidad hay mil millones de personas que ya viven en zonas en las que escasea el agua; si a esto le unimos el rápido crecimiento demográfico que está habiendo en el planeta junto al aumento de la temperatura media de la Tierra que va a ocurrir en las próximas décadas debido precisamente al cambio climático que entre todos estamos provocando, hará que el agua sea uno de los recursos naturales más escasos.

A modo de ejemplo, en el informe se nos avanza que si la temperatura media del planeta sube 2ºC, crecerá un 8% la población con poca agua; si aumenta 5ºC, la cifra se elevaría en un 13%.

Esta escasez de agua afecta a toda la población en general, pero muy especialmente a las mujeres rurales. Los abastecimientos de agua limpia y fiable son esenciales para la vida en el medio rural. El agua potable para el uso doméstico así como para el riego a pequeña escala y para la ganadería suele ser una responsabilidad que recae sobre los hombros de las mujeres quienes a menudo pasan varias horas cada día yendo a buscar agua para cubrir las necesidades de sus familias.

La ausencia o escasez de agua potable, sea en los hogares o cerca de ellos, trae consigo la obligación para las mujeres de andar kilómetros cada día para obtenerla. Todo esto ha aumentado de forma considerable la carga de trabajo que las mujeres rurales soportan, lo que las hace vulnerables en términos de su salud (cargan sobre sus espaldas y cabezas muchos litros de agua) y seguridad personal (muchas veces son atacadas sexualmente en los caminos que recorren para buscar el agua).

La escasez de política públicas que faciliten el acceso al agua potable, la injusta distribución que se hace de la misma, y la carestía de precios a los que se vende este agua está consiguiendo que muchas mujeres rurales pobres en ocasiones se han visto obligadas a elegir entre pagar el agua o alimentar a sus hijos.

El agua es un recurso de la naturaleza que debe ser gratuito y de acceso universal. No podemos ni debemos continuar por la senda por la que vamos; no podemos hacer del agua la fuente de los nuevos conflictos bélicos del siglo XXI.

Más información:





  • viernes, 27 de septiembre de 2013

    Tras 20 años de lucha del movimiento campesino, la ONU respalda la agricultura familiar y la biodiversidad



    Que la agricultura campesina, familiar, agroecológica, la  que se basa en la biodiversidad de productos es la que da de comer de verdad a las familias y coloca en los mercados locales los productos necesarios para la alimentación de cualquier pueblo o ciudad es algo que hace más de 20 años que los campesinos del mundo están gritando a los cuatro vientos esperando que alguien los escuche. Pero hasta el momento nadie les ha hecho mucho caso. Puede que ahora comiencen a escucharlos porque lo dice también la ONU.
    En un informe dado a conocer el pasado lunes 23 de Septiembre por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) se nos dice que deberíamos alejarnos de los monocultivos impulsando una mayor biodiversidad en los cultivos, haciendo al mismo tiempo una agricultura más ecológica que reduzca el empleo de fertilizantes. Los daños medioambientales que los monocultivos están ocasionando a nuestros campos son daños difíciles de reparar. Es un sistema de producción agrícola insostenible. Apoyar la agricultura a pequeña escala y la producción de cultivos locales que alimenten a la población más cercana debe ser nuestra lucha.
    Lo bueno es que ahora parece ser que va a ser también la lucha de los grandes organismos internacionales que se han dado cuenta del modelo agrícola insostenible que estaban apoyando. La semillas nativas y los sistemas de producción apoyados en los saberes agrícolas tradicionales debe ser el modelo a seguir. 





    martes, 10 de septiembre de 2013

    Alfabetizar a las niñas es apostar por un futuro mejor

    Según datos de la Unesco, en el mundo hay un total de 495.360.000 mujeres analfabetas y 36.180.000 niñas sin escolarizar.

    Las familias pobres, especialmente de zonas rurales, y las actitudes machistas impuestas social y culturalmente marcan la brecha existente con respecto a la escolarización de las niñas y de los niños. La población femenina, tanto mujeres como niñas, tiene un acceso menor a la educación que los hombres. Si hay dinero para mandar a algún hijo a la escuela éste será sin duda un niño. Las niñas seguirán colaborando en las tareas domésticas de las casas atendiendo a sus hermanos más pequeños y a los ancianos de las familias, para después seguir trabajando en los cultivos familiares en el campo.

    Las tres cuartas partes de los analfabetos del mundo se encuentran en el África Subsahariana  y Asia. En países como Níger, Burkina Faso, Pakistán y Bangladesh el 64% de las mujeres adultas son analfabetas.

    La alfabetización de las mujeres y niñas favorece que ellas mismas puedan defender sus derechos civiles, socio-culturales, de género. Favorece también la participación ciudadana para que las mujeres sean capaces de tomar la iniciativa en temas como la gestión del agua y de la alimentación dentro de sus comunidades rurales.


    El círculo vicioso formado por la pobreza, la desigualdad social y los altos niveles analfabetismo es una mezcla muy perjudicial para las comunidades rurales  que no permite a las personas romper ese círculo de pobreza en el que se encuentran.
    Para luchar contra esta espiral de subdesarrollo se deberían llevar a cabo programas sociales que promuevan el desarrollo integral de la población rural, especialmente de las mujeres y de las niñas. La mujer rural, indígena y campesina, que aprende a leer y a escribir puede mejorar la nutrición y la salud de su familia (disminuyendo la mortalidad materno-infantil), puede proteger mejor el medio ambiente aprendiendo prácticas agro-ecológicas sostenibles, puede fortalecer su liderazgo en la comunidad y favorecer la igualdad de género. De esta manera estaremos apostando por un futuro mejor y por una sociedad más justa.

    jueves, 20 de junio de 2013

    Infancia rota por el trabajo


    Según la OIT el total de menores de edad (entre cinco y 17 años) trabajadores que existen en el mundo asciende a 215 millones. Niños y niñas que trabajan en minas y canteras o en la agricultura o en los grandes basureros de las ciudades; o quizás trabajen como empleados domésticos o en el sector informal vendiendo frutas en los mercados locales o limpiando los cristales de los coches que se paran en los semáforos. Niños y niñas pobres que en la mayoría de los casos son campesinos o indígenas que proceden del medio rural.

    En América Latina y el Caribe, 20 millones de niños y niñas necesitan trabajar para sobrevivir y no tienen tiempo para jugar. Brasil, Perú, México y Colombia son los países con la tasa más alta de trabajo infantil en esta región del mundo.

    De entre todos los niños y niñas trabajadores que hay en el mundo, unos 10'5 millones trabajan como empleados domésticos en los hogares de otras personas, muchas veces en condiciones semejantes a la esclavitud. El trabajo doméstico infantil está directamente relacionado con los índices de pobreza de cada país. Algunos padres manden a sus hijos con otras familias para que los cuiden y les den acceso a una buena educación a cambio de colaborar en las tareas del hogar. Pero en la mayoría de los casos la realidad es bien distinta y son sometidos a largas y pesadas jornadas laborales, lejos de sus familias, quedando, en muchos casos, privados de acceder a la educación.

    En su mayoría estos empleados domésticos son niñas de entre 8 y 16 años, separadas de su entorno familiar que suele estar en zonas rurales, que se levantan muy temprano, y realizan tareas como limpiar, planchar, cocinar, jardinería, recolectar agua, cuidar de otros niños o de los ancianos. Son niñas vulnerables a la violencia física, psicológica y sexual, y expuestas a condiciones de trabajo abusivas, ocultas a la mirada pública y que llegan a ser muy dependientes de sus empleadores. Muchas de ellas corren el riesgo de terminar siendo explotadas sexualmente con fines comerciales. 

    El mayor problema para luchar contra este trabajo infantil en el hogar es que es una práctica culturalmente aceptada en muchos países. Se viene haciendo de generación en generación y se ve como algo normal. Es una práctica culturalmente arraigada y una realidad oculta para una sociedad que no la quiere ver.

    Ahí es dónde está la primera labor que debemos hacer para eliminar esta horrible forma de esclavitud que continúa existiendo en pleno siglo XXI. Tenemos que sensibilizar y dar a conocer a la sociedad esta forma de explotación laboral y social. Desde el conocimiento de su existencia y desde su rechazo es desde donde podemos comenzar a luchar contra ella.

    No quitemos el futuro a la infancia. Dejemos que los niños y las niñas de nuestros países estudien, que jueguen, para el día de mañana tener una sociedad más justa y con un mejor futuro.



    Más información:

    lunes, 17 de junio de 2013

    No dejes que nuestro futuro se seque

    Bajo ese lema se celebra hoy, 17 de junio, en todo el mundo el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación. España es el país de la Unión Europea con el máximo índice de desertificación. Un 37% de la superficie del país ya está afectada.

    En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 17 de junio como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (resolución 49/115) para fomentar la conciencia pública sobre el tema, así como también la puesta en acción de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) en aquellos países afectados ya sea por graves sequías, por desertificación, o por ambas, en particular en África.

    El lema de este año 2013, «No dejes que nuestro futuro se seque», pide adoptar medidas para preparar y anticipar la escasez de agua, la desertificación y la sequía. La idea es que todos somos responsables de la conservación y del uso sostenible del agua y de la tierra. Concienciar al mundo de los riesgos de la sequía y la escasez de agua en las tierras secas y en otras partes del planeta y subrayar la importancia de mantener suelos saludables es el objetivo del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación 2013 .

    La desertificación es un proceso de degradación ecológica en el que el suelo fértil y productivo pierde total o parcialmente el potencial de producción. Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua; con frecuencia el ser humano favorece e incrementa este proceso como consecuencia de actividades como el cultivo y el pastoreo excesivos o la deforestación.

    La desertificación es sinónimo de pobreza, porque se produce un empobrecimiento de la naturaleza que trae consigo un empobrecimiento económico de las regiones que la sufren como consecuencia de la erosión, del deterioro de las propiedades físicas, químicas y biológicas de los suelos y los ecosistemas y la pérdida de la vegetación natural.

    La desertificación afecta ya a 250 millones de personas según la FAO, pero más de 100 países están en una situación de riesgo. Las cifras que cuantifican este problema mundial son alarmantes: casi el 40% de la superficie de los continentes puede considerarse como áreas desérticas, según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Dentro de estos territorios sobreviven millones de personas en condiciones de persistente sequía y escasez de alimentos.

    La desertificación en el mundo

    En África, en países muy poblados y con pocos recursos, como son los de la franja subsahariana, se observa un incremento de las zonas desérticas. Naciones que durante siglos habían sostenido sociedades prósperas, se encuentran ahora en el límite de la subsistencia.
    Madagascar es el país más erosionado del mundo. El 93% de su bosque tropical y el 66% de su selva lluviosa han sido talados.
    En Túnez más de la mitad del país está cubierto por tierras desérticas, con el desierto del Sáhara al sur, que avanzan hacia el norte.
    En América, la Patagonia argentina se halla muy afectada por la desertificación en su parte central y en menor medida en su parte costera, debido al sobrepastoreo, el aprovechamiento incorrecto de los recursos hídricos y del espacio empleado para la agricultura, así como también influye la explotación petrolera privada con poco control estatal.

    Y por España... ¿qué está pasando?

    En España la desertificación se ha asociado históricamente con la erosión. Sin embargo, la desertificación en España no se debe tanto como se piensa a los problemas de erosión en el medio natural. Hay otras cuatro causas principales que son las que más están desertificando el país:
    • La sobreexplotación de acuíferos y el mal uso del agua disponible agravan el fenómeno y da origen a los extensos territorios en los que se desarrolla la desertificación.
    • La urbanización y la construcción es otra de las principales causas de destrucción y transformación irreversible del territorio, incluyendo las áreas de suelo fértil. 
    • Las infraestructuras de transporte, sobre todo las lineales de alta capacidad como las autovías o las líneas de alta velocidad ferroviaria, ocasionan una gran e irreversible pérdida de suelo fértil.
    • La política forestal española, orientada hacia la producción maderera a partir de la década de los 60, ha generado enormes problemas de erosión.

    Soluciones a la desertificación.

    Pero no todo es negativo... El lado positivo de esta historia es que contamos con los instrumentos necesarios para combatir el avance de la desertificación. Siguiendo con el lema de este año "No dejes que nuestro futuro se seque" lo mejor es que comencemos a adoptar medidas para preparar y anticipar la escasez de agua, la desertificación y la sequía. Los bosques, por ejemplo, bien gestionados son sin duda una de las mejores herramientas con las que cuenta el hombre para luchar contra la desertificación. Otros pasos que podemos seguir para luchar contra la desertificación son:
    • Divulgar el problema en la sociedad con el fin de sensibilizarla ante el mismo.
    • Lograr un aprovechamiento sostenible y rentable del suelo, del agua y de los recursos naturales del territorio afectado sería otra buena medida de recuperación de la cubierta vegetal. Para ello hay que considerar las necesidades de las poblaciones locales, y proporcionar a los habitantes alternativas sostenibles al mal uso de la tierra.
    • La lucha contra la desertificación supone llevar a cabo actividades que ayuden a frenar el proceso e incluso a recuperar las tierras mediante la prevención o la reducción de su degradación, la rehabilitación de tierras parcialmente degradadas, y la recuperación de tierras desertificadas.

    No nos quedemos de brazos cruzados y pongamos manos a la obra. 

    Tenemos los medios necesarios para cuidar del recurso natural más valioso para el ser humano, el agua dulce. De toda el agua que hay en la tierra, sólo el 2,5 por ciento es agua dulce. Y de toda esta agua dulce, sólo se puede usar menos del 1 por ciento para los ecosistemas y los seres humanos.

    Ahora sólo tenemos que tener la voluntad social y política para cuidarla.



    Más información:




    viernes, 14 de junio de 2013

    Reforzando el protagonismo de las mujeres en el sector pesquero

    Nunca es tarde si la dicha es buena... Se empiezan escuchar las voces que reclaman el lugar que les corresponde a las mujeres del sector de la pesca en España y en la Unión Europea. El III Congreso de la Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero, celebrado del 5 al 6 de Junio pasados en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Santiago de Compostela, ha sido el lugar en el que estas voces se han podido oír.

    En los Estados miembros de la Unión Europea hay más de 100.000 mujeres trabajando en el sector de la pesca: un 4% en el sector de las capturas, un 30% en el de la acuicultura y alrededor de un 60% en el de las conservas.

    Sin embargo aún hay muchas mujeres invisibles a las estadísticas, ya que desarrollan su labor en negocios familiares y no están empleadas legalmente ni, en muchos casos, están dadas de alta en la Seguridad Social. Por poner un ejemplo, las condiciones en las que desarrollan su trabajo las rederas y mariscadoras en Galicia son casi siempre muy precarias.

    Este III Congreso, que en esta ocasión ha reunido a 400 participantes,  pretendía ser un espacio en el que las mujeres que desarrollan su actividad en las distintas áreas de la pesca pudieran reflexionar sobre los retos actuales y las oportunidades que ofrece el sector pesquero de cara a consolidar su sostenibilidad.

    Entre las ideas de futuro que se pudieron extraer de esta reunión quizás la más importante es la de reforzar el papel de las mujeres en los órganos de decisión del sector pesquero destacando su implicación en el avance sostenible del sector.

    Los talleres prácticos desarrollados en el congreso presentaron las experiencias de proyectos ya implantados, tanto en el turismo como en la comercialización o de carácter ambiental. Con estos proyectos se pretende fomentar el espíritu emprendedor y el liderazgo de las mujeres, de forma que adquieran un mayor protagonismo, posicionándolas como agentes promotores del cambio y permitiéndoles influir en la evolución del sector.

    Impulsar el liderazgo de las mujeres fortaleciendo su participación efectiva en los foros y órganos representativos y poniendo en valor los conocimientos y experiencias de las mujeres en la toma de decisiones del sector son unas buenas pautas para garantizar un futuro equitativo del sector pesquero.

    Más información:

    viernes, 7 de junio de 2013

    Las mujeres de África: Principal motor del desarrollo del continente


    Celebration - Keith Mallet

    Pocas veces los medios de comunicación nos acercan una realidad positiva del continente africano, nos lo presentan como una totalidad. Sin embargo, Áfricas hay muchas y distintas. Es un continente complejo y plural. Las cifras estadísticas no son buenas, eso no las vamos a negar... pero no nos tenemos que quedar sólo con esa negatividad. 

    El último informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que de los últimos 50 países con el Índice de Desarrollo más bajo, 40 son africanos.

    De los cerca de 936 millones de personas viven en África, 315 millones lo hacen en la pobreza, 460 millones tienen dificultades para alimentarse, 50 millones pasan hambre crónica y todo a pesar de las enormes riquezas del continente. 300 millones, en su mayoría habitantes de zonas rurales, no tienen acceso al agua potable, 313 millones, carecen de servicios básicos de saneamiento.

    Pero la peor parte se la llevan los niños y las mujeres: más de 200.000 niños son utilizados como soldados, esclavos domésticos o están dedicados a la prostitución; más de 78 millones de niños están sin escolarizar (la mayor parte de los cuales son niñas); en África subsahariana hay 28 millones y medio de infectados por el VIH, de los que el 60 por ciento son mujeres. Unas mujeres que pese a todo son la gran esperanza del continente. Las africanas son el principal elemento de desarrollo del continente. Son ellas quienes mantienen el 90 % de la economía informal, son las que producen el 80 % de los alimentos y mantienen al 40 % de las familias. La mujer africana es el pilar en el que se sustenta la sociedad donde vive.

    Hace algunos días, el pasado 25 de Mayo, se celebró el Día Mundial de África o el Día de la Liberación de África que llegaba a su 50 aniversario desde aquel año 1963 en que la antigua Organizaciones para la Unidad Africana (OUA) instaurara esta celebración en Addis Abeba (Etiopía). La Unión Africana (UA), organización que reemplaza a la OUA desde 2002, ha continuado con la celebración.

    El origen de esta celebración está en una reunión que se celebró en Accra (Ghana) el 15 de Abril de 1958. Activistas y líderes políticos africanos promovieron la I Conferencia de estados independientes africanos y crearon el African Freedom Day (Día de la Liberación de África) con el fin de simbolizar la determinación de los africanos para liberarse de la dominación y explotación extranjera. Más tarde, el 25 de Mayo de 1963, líderes de 32 estados africanos se reunieron en Addis Ababa (Etiopía) para formar la Organización para la Unidad Africana (OAU), y la celebración pasó del 15 de abril al 25 de mayo.

    Entre las iniciativas y actividades que se desarrollaron para celebrar este Día tan especial, muchas organizaciones decidieron rendir homenaje a los millones de mujeres africanas que contribuyen al desarrollo de sus países. El hecho de que las mujeres africanas sean unas trabajadoras incansables no impide que tengan el triste récord de ser “líderes” en las estadísticas negativas del continente africano.

    Ellas… son África

    A estas mujeres no se les tiene en cuenta para nada, no pueden estudiar. Son las primeras en las listas del analfabetismo, las primeras en la falta de atención médica, las primeras privadas de todo derecho. Pero también las mujeres africanas son las que llevan casi siempre el peso de la economía familiar. Trabajan en el campo, cuidan de los hijos y llevan a cabo la tareas de la casa.

    Sin embargo, aunque todavía hay muchas diferencias e injusticias a las que hacer frente en todos los ámbitos de la sociedad, algunas de ellas ha comenzado a tomar el control de sus vidas de modo que han sido capaces de organizarse en pequeñas granjas o en pequeños negocios (gracias, en parte, a los microcréditos que han comenzado a recibir) y tener su propia autonomía. Las mujeres saben que la educación es un asunto clave. Cada día luchan por que sus hijas e hijos pueden ir a la escuela, cada día luchan por poder ellas misma acceder a esa formación que tanto necesitan para seguir creciendo socialmente. África está avanzando gracias al empuje, el impulso y la iniciativa de sus mujeres. Unas mujeres fuertes que buscan participar, en igualdad de condiciones con el hombre, en la sociedad. Ellas se han terminado convirtiendo en el principal motor del desarrollo de África.