Hoy se celebra el primer día mundial contra la trata de personas, una lacra social que afecta a todos los países del mundo, ya sea como país de origen, de tránsito o de destino de las víctimas de la trata. Según datos de las Naciones Unidas se estima que 2,5 millones de personas están atrapadas en las redes internacionales de trata de personas.
Son la pobreza extrema, las desigualdades sociales, la falta de educación o la falta de oportunidades laborales las que empujan a estas personas a buscar la manera de mejorar su futuro. Y de esos sueños se aprovechan los traficantes de personas para engañarlas con falsas promesas y para después extorsionar a sus víctimas, mujeres y niños en la mayoría de los casos, para que hagan todo aquello que ellos deseen. Muchas de las mujeres que son víctimas de las redes de trata de personas son mujeres pobres, que vienen del medio rural, quienes escapando de la miseria caen en manos de gente sin escrúpulos que las obliga a ejercer la prostitución o a trabajar de sol a sol en régimen de esclavitud por una miseria de dinero. Estas mujeres, indígenas y campesinas, buscan mejorar sus vidas para con ello mejorar la vida de sus familias, pero se encuentran con la peor cara del ser humano cayendo en un pozo sin fondo del cual no pueden salir por sí solas. La Asamblea General de las Naciones Unidas designó en 2013 el día 30 de Julio como el Día Mundial contra la Trata de personas con el fin de "concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos". Contra el tráfico de personas hay que luchar hoy de manera especial, pero también hay que hacerlo el resto del año. No lo olvidemos. Más información:
Resolución A/RES/68/192 de la Asamblea General de las Naciones Unidas con las medidas para mejorar la coordinación de la lucha contra la trata de personas.
Ocho son los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que 189 países se comprometieron a alcanzar para finales del año 2015 en una reunión celebrada en las Naciones Unidas en el año 2000. Desde entonces algo se ha avanzado pero a paso muy lento. Se acerca la fecha límite para conseguir los 8 ODM teniendo pendientes todavía muchas cosas por hacer, sobre todo en el medio rural. Las políticas públicas, las campañas sanitarias y los programas de fomento del desarrollo económico que los gobiernos están implementando para lograr estos ODM se quedan muchas veces circunscritos a los ámbitos urbanos o de los extrarradios de la ciudades olvidando casi por completo al medio rural. Un ejemplo concreto de lo estamos diciendo es la India. Allí, un 56% de la población del país (unos 680 millones de ciudadanos) no tienen los medios para satisfacer sus necesidades básicas diarias ni pueden acceder a servicios básicos como son los alimentos, el agua y saneamiento, la atención sanitaria, la educación o la vivienda.
La brecha social y económica entre la población del medio rural y el medio urbano es enorme, y los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio de poco han servido para que esto cambie. Siguiendo con el ejemplo de la India, de los 608 millones de indios que no pueden satisfacer sus necesidades básicas, un 74,85 % de los mismos (esto es, 509 millones de personas) viven en el medio rural; el resto, unos 171 millones de personas, lo hacen en el medio urbano. Seamos realista y dejemos de soñar... La India es sólo un ejemplo de la situación social que viven muchos países en todo el mundo. Los Objetivos del Milenio hubieran sido una buena oportunidad de mejorar el mundo en el que vivimos si nos hubiéramos puesto todos juntos a trabajar para conseguirlos. Quedan poco más de dos años para cumplir el plazo fijado, y todavía queda mucho trabajo por hacer. ¿Seremos capaces de alcanzar alguno de los 8 ODM?
No es una mera casualidad que a mediados de Octubre de cada año tengamos en el calendario tres fechas continuas y de un especial interés para las mujeres rurales del mundo.
Los días internacionales de las mujeres rurales, de la alimentación y de la erradicación de la pobreza que se celebran el 15, 16 y 17 de octubre, son días que nos sirven para hacer un especial hincapié en nuestras agendas de trabajo sobre tres temas que en principio pueden parecer dispares pero que en realidad tienen una correlación vital.
El trabajo de las mujeres rurales es indispensable para conseguir alimentar al mundo y por consiguiente para poder luchar a favor de la erradicación de la pobreza. Ban Ki-Moon lo deja claro en el mensaje que lanzó este 15 de Octubre cuando dijo que "El empoderamiento de las mujeres rurales es crucial para poner fin al hambre y la pobreza. Al negar derechos y oportunidades a las mujeres, negamos a sus hijos y a las sociedades un futuro mejor. Esta es la razón por la cual las Naciones Unidas pusieron recientemente en marcha un programa para empoderar a las mujeres rurales y mejorar la seguridad alimentaria".
Cartel del Día Mundial de la Alimentación 2012.
Con ese fin de empoderarse y de mejorar la seguridad alimentaria en sus comunidades y familias es por lo que muchas mujeres rurales de todo el mundo están comenzando a organizarse, no sólo creando asociaciones e intentando fomentar su participación social, sino también pidiendo microcréditos y creando pequeñas cooperativas que les da una autonomía económica que les permite dedicir sobre sus vidas y las de sus hijos.
Precisamente bajo ese lema de "las cooperativas agrícolas alimentan al mundo" se celebró este 16 de Octubre el Día Mundial de la Alimentación. En 1979, la FAO proclamó este día mundial con el fin de concientizar a las poblaciones sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. Y son las mujeres rurales quienes más trabajan en esta lucha, porque son sus hijos, sus familias las que se mueren de hambre, desnutrición y pobreza. En este 2012 declarado por la Asamblea General de la ONU como el "Año internacional de las Cooperativas", es especialmente acertado el lema elegido para este 16 de Octubre, destacando así el papel de las cooperativas en la mejora de la seguridad alimentaria y su contribución hacia la erradicación del hambre en el mundo.
Un hambre que desaparecerá cuando pongamos fin a la violencia de la pobreza extrema, promocionando el empoderamiento y consolidando la paz en el mundo. Más de mil millones de personas siguen viviendo en la pobreza sin tener derecho a una alimentación adecuada, sin derecho a la educación o a una atención sanitaria. La mayoría de estas personas viven en el medio rural, la mayoría son mujeres y niñas... Este 17 de Octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, Naciones Unidas nos piden que trabajemos todos juntos para acabar con el mayor problema que afronta el mundo en la actualidad.
No es baladí pues que estas tres fechas vengan juntas en nuestro calendario de movilizaciones sociales. Empoderar a las personas, a las mujeres... ahí es donde está el futuro de nuestro mundo. Necesitamos que dejen en nuestras manos las herramientas útiles para construir nuestro camino a seguir. No queremos que nos den limosnas; queremos trabajar y decidir por nosotras mismas.
Sólo queremos dejar para finalizar este texto un pequeño ejemplo de cómo con formación, con trabajo y con ilusión se pueden cambiar tantas cosas. Si estas mujeres guatemaltecas han podido hacerlo, ¿por qué no podemos las demás?. Nosotras creemos que sí que podemos.