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miércoles, 30 de julio de 2014

Luchando contra la trata de personas

Hoy se celebra el primer día mundial contra la trata de personas, una lacra social que afecta a todos los países del mundo, ya sea como país de origen, de tránsito o de destino de las víctimas de la trata.

Según datos de las Naciones Unidas se estima que 2,5 millones de personas están atrapadas en las redes internacionales de trata de personas.


Son la pobreza extrema, las desigualdades sociales, la falta de educación o la falta de oportunidades laborales las que empujan a estas personas a buscar la manera de mejorar su futuro. Y de esos sueños se aprovechan los traficantes de personas para engañarlas con falsas promesas y para después extorsionar a sus víctimas, mujeres y niños en la mayoría de los casos, para que hagan todo aquello que ellos deseen.

Muchas de las mujeres que son víctimas de las redes de trata de personas son mujeres pobres, que vienen del medio rural, quienes escapando de la miseria caen en manos de gente sin escrúpulos que las obliga a ejercer la prostitución o a trabajar de sol a sol en régimen de esclavitud por una miseria de dinero. Estas mujeres, indígenas y campesinas, buscan mejorar sus vidas para con ello mejorar la vida de sus familias, pero se encuentran con la peor cara del ser humano cayendo en un pozo sin fondo del cual no pueden salir por sí solas.


La Asamblea General de las Naciones Unidas designó en 2013 el día 30 de Julio como el Día Mundial contra la Trata de personas con el fin de "concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos". Contra el tráfico de personas hay que luchar hoy de manera especial, pero también hay que hacerlo el resto del año. No lo olvidemos.


Más información:

  • Resolución A/RES/68/192 de la Asamblea General de las Naciones Unidas con las medidas para mejorar la coordinación de la lucha contra la trata de personas.










jueves, 23 de enero de 2014

Sin comida no hay salud

Por Carolina Pena Dovale
Parece lógico pensar que si quieres tener buena salud has de alimentarte de manera saludable. El problema es que esta lógica desaparece de muchos lugares del mundo en donde el alimento está casi reservado en exclusiva para una parte de la población

Normalmente son las mujeres las que se preocupan del sustento diario de sus familias; son las que cultivan los campos y cosechan los alimentos que después se a de poner en las mesas a la hora de comer.

Sin embargo, a la hora de ponerse a comer, ese papel principal de la mujer pasa a un segundo o tercer plano. Los hombres son los que comen primero junto con sus hijos varones; después vendrá el turno de las mujeres y de las niñas, que comen las sobras de los que comieron en primer lugar. Esto es un problema social grave que se sigue reproduciendo en muchas sociedades del mundo.

Lo que hay que tener claro para luchar contra esta desigualdad social es que mientras las mujeres rurales, campesinas e indígenas, no mejoren su dieta alimenticia no mejorará tampoco su salud. Si mejoran su salud podrán también acabar con la pobreza que sufren, podrán educar y mantener mejor a su familia...; podrán, en definitiva, salir de la espiral de miseria en la que están inmersas.

martes, 8 de enero de 2013

La planificación familiar es un derecho.

Cada día nos parece más sin sentido el trabajo que realizan los distintos organismos de las Naciones Unidas. Sus intenciones son buenas, eso no se les puede negar, pero sus resultados, no... Y nos vamos a explicar.

Hace poco llegó a nuestras manos el último informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), "Estado de la Población Mundial 2012: Sí a la opción, no al azar - Planificación de la familia, derechos humanos y desarrollo", en el que todo son buenas intenciones y buenas políticas sobre la planificación familiar y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Hasta aquí todo muy bien. Pero llega la hora de la realidad y ese mundo idílico que sueña construir el UNFPA no se plasma en cotidianidad para las mujeres del mundo. Los gobiernos de los países que forman parte de la Naciones Unidas firman tratados, declaraciones, planes de acción..., pero a la hora de la verdad no ponen dinero, esfuerzos ni políticas sociales para llevar a cabo todo aquello que firman en Nueva York. A veces cumplen con una ínfima parte de lo que han firmado y con eso ya se creen que han cumplido con la sociedad.

El Informe sobre el "Estado de la Población Mundial 2012" nos explica:

  • Las razones por las cuales la planificación de la familia es un derecho universal.
  • Cómo la planificación de la familia refuerza el ejercicio de otros derechos, entre ellos el derecho a la salud o el derecho a la educación.
  • Los beneficios sociales y económicos que reciben hogares, comunidades y países enteros, cuando las mujeres, los hombres y los jóvenes ejercen su derecho a la planificación de la familia.

Todas estos mensajes son muy bonitos, pero ¿para cuándo serán reales? La planificación de la familia es un derecho, sí... Sin embargo, en los países en desarrollo hay todavía 222 millones de mujeres que carecen de acceso a los anticonceptivos y, en consecuencia, corren riesgos de embarazos no planificados, sobre todo en el medio rural. Las mujeres rurales e indígenas no tienen un acceso fácil a los métodos anticonceptivos porque viven lejos de los centros urbanos que es dónde se los pueden facilitar o porque sólo hablan sus lenguas autóctonas y nadie se preocupa de comunicarse con ellas ni de explicarles estos métodos.

En resumen, la planificación familiar es un derecho pero también una utopía para muchos millones de mujeres en el mundo. Y nosotras nos preguntamos: ¿hasta cuándo?



jueves, 26 de enero de 2012

El derecho a la educación lucha contra la pobreza rural en América Latina

Las comunidades indígenas y rurales en América Latina viven en unas condiciones de pobreza y marginación que las alejan del resto de la sociedad; y estas condiciones de vida se convierten en situaciones de especial precariedad y desigualdad si quienes las sufren son mujeres.


Por Lola Pena


Para acabar con esta situación hay que empezar por conseguir que la mujeres rurales e indígenas salgan de los roles sociales en los cuales se las ha encasillado. Ese es su principal desafío, pero dado que muchas de ellas viven en una situación de pobreza, este primer paso no es sencillo de dar. La mayoría de las mujeres siguen jugando su rol social de mujeres rurales que deben quedarse en el campo, desarrollando su trabajo invisible que sustenta todo el núcleo familiar. Sin embargo ya se están viendo cambios. Algunas mujeres rurales se están atreviendo a trabajar por su inclusión social en los espacios de toma de decisiones tanto en el sector público como privado.


La exclusión social tradicional y el rol marginal que las mujeres rurales juegan irá desapareciendo en la medida que ellas se vayan preparando y vayan siendo conscientes de todas las oportunidades que pueden tener. En la medida en que trabajen juntas, se reconozcan como iguales, estén en América Latina o donde quiera que estén, pertenezcan a una comunidad rural o a otra, pertenezcan a un pueblo indígena u otro; en la medida que todas ellas se vayan conociendo, sabiendo lo que quieren, lo que saben y pueden hacer; en la medida en que todo esto se vaya dando poco a poco, país a país, se estará en condiciones que reclamar a los gobiernos de los países de la región unas políticas públicas orientadas a:
  • Destruir el esteriotipo de mujer rural e indígena que existe en la actualidad.
  • Contribuir a la inclusión social de las mujeres rurales e indígenas.
  • Contribuir al desarrollo local de las poblaciones rurales e indígenas que frene las migraciones hacia los grandes núcleos urbanos, en donde el círculo de la pobreza vuelve a llevar a las mujeres hacia la exclusión social.


El derecho a la educación es un factor clave para romper el círculo de pobreza en que están envueltas las mujeres rurales e indígenas. Cuantos más años de educación posean las mujeres rurales e indígenas, mayores serán las oportunidades para salir de la pobreza. Gracias a políticas educativas inclusivas y a los programas de alfabetización que algunos países latinoamericanos están desarrollando (como es el caso de Brasil, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua y Venezuela) se está disminuyendo de manera importante la brecha educativa entre el mundo urbano y el mundo rural que  las mujeres rurales e indígenas de estos países están sufriendo. Las jóvenes se siente excluidas socialmente debido a la falta de empleo y de oportunidades de recibir una educación escolarizada en sus comunidades rurales.


El hecho de que muchas comunidades indígenas y rurales estén comenzado a recibir formación en sus lenguas originarias en materias como son la situación actual de los recursos naturales y la importancia de su cuidado, que va a permitir la subsistencia de sus pueblos y al mismo tiempo conservar, y en algunos casos mejorar, su calidad de vida. 





martes, 13 de septiembre de 2011

Panamá: las mujeres Ngobe Buglé mejoran sus condiciones de vida

Gracias a la creación de la asociación ASMUNG, las mujeres Ngobe Buglé, del norte de Panamá, han conseguido mejorar su calidad de vida, y por extensión, la de toda la comunidad.

En 1991 surgió esta asociación cuyo primer fin era el de conseguir incrementar sus ingresos preservando al mismo tiempo su cultura a través de la producción de artesanía. Con el tiempo se pasó también a luchar por la promoción de los derechos y valores  de la mujer, mejorando su autoestima.

Uno de los logros más importantes es que están consiguiendo el apoyo de los hombres de la comunidad a pesar de que la labor que desarrolla ASMUNG no es la tradicional para la mujer indígena y rural, lo que supone una revolución en los patrones culturales y sociales. Es todo un desafío al orden establecido que está ayudando a mejorar las condiciones de vida de todo el pueblo Ngobe Buglé.

Si la mujer rural e indígena mejora su calidad de vida y su educación, no sólo se favorece ella de esa mejora sino que lo hace toda la comunidad. Ojalá este ejemplo que nos llega de Panamá se extienda por más rincones del mundo...

Asociación de Mujeres Ngobe (ASMUNG)

domingo, 20 de marzo de 2011

Mujeres rurales y agua

El sector rural es uno de los más golpeados por el cambio climático. El campesinado del mundo tiene una relación mucho más directa con la naturaleza que todos nosotros. Las mujeres rurales sufren sus consecuencias más que todas nosotras. Miles de agricultores están perdiendo sus cultivos a consecuencia de las sequías, de las inundaciones, de las plagas, de la contaminación medioambiental... Y esos cultivos son su principal fuente económica y de autosubsistencia. ¿De qué van a vivir?

De todos los recursos que la naturaleza nos regala hay uno en particular sin el cual ningún ser vivo puede existir, el agua. Todos los seres humanos, sin distinciones, debemos tener acceso al agua limpia. Nuestros Estados tiene la obligación de garantizar el acceso al agua como un bien público.

Algo tan sencillo como poder abrir un grifo y que salga agua por él es un privilegio al que no le damos toda la importancia que en realidad tiene. Para muchas mujeres rurales e indígenas del mundo esta falta de acceso al agua potable se convierte en su pesadilla de cada día....




lunes, 8 de noviembre de 2010

Paraguay: Mujeres rurales e indígenas rechazan los productos transgénicos

El pasado martes 2 de noviembre, la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (CONAMURI) emitió un comunicado en el que repudia la resolución 2.158 del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que autoriza la investigación de Organismos Genéticamente Modificados (OGM o transgénicos), en Paraguay.

Los argumentos a favor de estas investigaciones que arguye el MAG son los mismos de siempre: que los transgénicos son el camino correcto para acabar con hambre, que son de bajo riesgo y que no perjudican a nadie, que los transgénicos son de uso habitual en otros países...

Los sectores campesino e indígena llevan años denunciando las consecuencias del sistema de producción en monocultivo que enferma, mata y empobrece a comunidades enteras en el interior del país. El cultivo de transgénicos sólo favorece a los grandes productores e intereses transnacionales.

CONAMURI en su comunicado denuncia que los ensayos de transgénicos en Paraguay representan una ofensa a la lucha de las organizaciones campesinas e indígenas, que buscan sistemas de producción acordes a la protección de la vida, las comunidades y el medio ambiente.

La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas surge allá por el año 1999 cuando en el Día Internacional de las Mujeres Rurales, 15 de Octubre, se reunieron en Asunción, capital de Paraguay,  más de 300 mujeres trabajadoras rurales e indígenas, de aproximadamente 100 comités de mujeres de diversas organizaciones y comunidades de casi todos los departamentos del país. Su principal objetivo fue iniciar la construcción de una organización nacional de mujeres que articule las reivindicaciones y propuestas de las mujeres rurales e indígenas paraguayas.

CONAMURI se convierte en un espacio propio de las mujeres campesinas e indígenas para la defensa de sus derechos; y para la búsqueda de alternativas frente a la situación de pobreza, discriminación y exclusión social que sufren por razones de clase, etnia y género.

Ahora luchan contra los transgénicos que están llegando al país y que lo único que hacen es cortar la esperanza por un futuro mejor a miles de campesinos e indígenas que ya están sobreviviendo en la miseria y en la pobreza. CONAMURI expresa que la decisión tomada por el MAG es un  atropello y burla a  la voluntad de las comunidades campesinas e indígenas. Las mujeres de CONAMURI permanecerán movilizadas hasta que se revea la resolución 2.158 y convocarán a todas las demás organizaciones sociales, rurales y urbanas paraguayas a hacer frente a esta decisión orquestada por MAG y  totalmente apoyada y promovida por ciertos medios de comunicación nacionales.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Perú: Mujeres campesinas e indígenas esterilizadas a la fuerza buscan justicia

Entre los años 1990 y 2000, el gobierno de Alberto Fujimori puso en funcionamiento un Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, con el que se buscaba rebajar la tasa de fecundidad a 2'5 hijos por mujer en el año 2000.

Este programa de planificación ofrecía distintos métodos anticonceptivos, entre ellos la esterilización quirúrgica voluntaria. La campaña sanitaria se dirigía a la población campesina pobre, de ambos sexos, pero en la práctica las intervenciones se practicaban más a las mujeres. Como resultado hubo unas 300.000 esterilizaciones, de las cuales más de 2.000 fueron forzadas.

Muchas mujeres fueron engañadas aprovechando su desconocimiento, amenazadas o ‘compradas’ con dinero y alimentos a cambio de las esterilizaciones. Si no obtenían su consentimiento de forma voluntaria, bastaba la decisión del marido. En algunos casos las esterilizaciones se realizaban sin avisar, cuando eran internadas en hospitales para parir.

Muchas de estas mujeres pasaron años buscando justicia a lo que les habían hecho hasta que el 26 de mayo de 2009, el fiscal a cargo de Derechos Humanos, Jaime Schwartz, archivó un caso contra cuatro ex-ministros de Salud del régimen de Fujimori con el alegato de que las imputaciones habían prescrito, al considerar que los posibles delitos eran contra la vida, el cuerpo y la salud, y de homicidio culposo. La parte acusadora, en cambio, había pedido juzgar a los acusados por un delito de genocidio y tortura.


A pesar de todo, la Asociación de Mujeres Afectadas por las Esterilizaciones Forzadas de Anta, una provincia andina del departamento de Cusco, decidió continuar con su lucha y ahora ha presentado una nueva demanda contra los responsables de la política de planificación familiar del último cuatrienio de Fujimori.

La asociación congrega a un centenar de campesinas que documentaron con sus testimonios lo que se escondió tras el Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, que impuso a la fuerza y con engaños el ex mandatario mientras lo presentaba como un plan contra la pobreza. 

En la región de Anta, la esterilización se produjo casa por casa. Las autoridades de Salud de la zona fueron obligadas a cumplir unas cuotas de mujeres intervenidas y las afectadas pertenecían a una misma comunidad indígena. Ellas continúan pidiendo justicia. Ya no tienen nada que perder.

Más información:

viernes, 29 de octubre de 2010

Oportunidades y desafíos de las mujeres rurales


Las mujeres rurales y las mujeres indígenas realizan un papel fundamental en la promoción del desarrollo agrícola y rural, en la mejora de la seguridad alimentaria y en la erradicación de la pobreza en las economías rurales de los países desarrollados y en desarrollo. En la mayor parte del mundo en desarrollo participan en la producción de cultivos y el cuidado del ganado, proporcionan alimentos, agua y combustible para sus familias y participan en actividades no agrícolas para diversificar los medios de subsistencia de sus familias. Además, llevan a cabo las funciones vitales en el cuidado de los niños, los ancianos y los enfermos.

Por Jesús Domínguez


De todo esto se ocupa un documento de 60 páginas publicado en Octubre de 2008 por la División para el Adelanto de la Mujer, organismo de dentro del Sistema de las Naciones Unidas que se ocupa de la cuestión de la mujer rural. Su título es "La mujer rural en un mundo cambiante: Oportunidades y desafíos".

En el documento se hace un repaso de la situación de las mujeres rurales e indígenas en el mundo viendo sus problemáticas y posibles soluciones. Mujeres de Mozambique, Filipinas o Ecuador se ven reflejadas en este trabajo junto a muchas otras mujeres de otros muchos países. Destaca el decisivo papel de la mujer en la economía rural. Sin embargo, en muchos países se les niega un acceso equitativo y el control de la tierra, así como oportunidades de empleo, acceso a la educación, atención de la salud y oportunidades de participación en la vida pública. La lucha por acabar con las desigualdades de género que hacen que todavía hoy todo esto sea posible es la única herramienta que nos puede ayudar para mejorar la situación social de las mujeres rurales.

En la Declaración del Milenio aprobada el 8 de Septiembre del 2000 por las Naciones Unidas, en su punto nº 20 dice: Decidimos también promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer como medios eficaces de combatir la pobreza, el hambre y las enfermedades y de estimular un desarrollo verdaderamente sostenible”.

Luchemos, pues, por esta igualdad de género en el ámbito rural, para lograr contribuir a un desarrollo sostenible de nuestro planeta.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Guatemala: Aprobada la nueva Ley de Maternidad Saludable

Las mujeres rurales e indígenas de Guatemala están de enhorabuena con la reciente aprobación de la Ley de Maternidad Saludable que contribuirá a favorecer una estrategia gubernamental de reducción de la mortalidad materna. Esta estrategia del gobierno guatemalteco busca contribuir a la consecución de uno de los Objetivos del Milenio (ODM) para el 2015. El objetivo nº 5 de los ODM busca mejorar la salud materna, y más concretamente en la meta 5A busca reducir, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna en tres cuartas partes.

Es una feliz noticia que Guatemala, país que ocupa actualmente el puesto 109 de una lista de 160 países con más muertes maternas, haya aprobado una normativa que sirva para definir las intervenciones básicas durante el cuidado de la reproducción, entre ellas la atención prenatal, durante el parto y posnatal, además de asegurar la inclusión de los servicios de salud con pertinencia cultural, basados en la cosmovisión de los pueblos indígenas.

La ley se basa en los principios de gratuidad, universalidad, accesibilidad, equidad y respeto a la interculturalidad, aspectos importantes para lograr una mejor atención a la salud reproductiva. Y esto va a favorecer sobre todo a las mujeres rurales e indígenas guatemaltecas. Son las más pobres del país y las que peor acceso tienen a una asistencia sanitaria de calidad.

Según el Observatorio de Salud Reproductiva (OSAR) de Guatemala el financiamiento para la aplicación de la normativa se priorizará presupuestariamente con el fin de reducir la muerte materna, trascendiendo más allá de un período de gobierno, lo cual contribuirá a un futuro con mejor salur sexual y reproductiva para las mujeres rurales e indígenas de Guatemala.