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lunes, 27 de mayo de 2013

Un ejemplo de lucha campesina contra los transgénicos

Estamos consintiendo que las agriculturas y los agricultores del mundo nos saquen las castañas del fuego. Nos creemos que los productos transgénicos son algo lejano a nosotros, que no nos afectan... Nada más lejos de la realidad. 

El cultivo de transgénicos está haciendo que cada vez se estén perdiendo más y más semillas autóctonas. Poco a poco va desapareciendo la gran biodiversidad de cultivos que había en cada país. De manera que al final todos terminaremos comiendo el mismo tipo de patata, de tomate, de maíz, etc... 

Eso es lo que están buscando Monsanto y todos sus compañías satélites. Quieren que al final todos usemos los mismos tipos de semillas (que evidentemente nos venderán ellos) para poder alimentarnos.

Francisca "Pacha" Rodríguez, directora internacional de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas de Chile (ANAMURI), que forma parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), sabe muy bien las consecuencias que los transgénicos están teniendo ya para todos nosotros y las que tendrán en un futuro muy cercano.

Tomemos su ejemplo de vida, escuchemos con atención sus palabras porque aunque ella sea chilena lo que nos cuenta es igual en todas las partes del mundo. Nos estamos dejando dominar por un capitalismo salvaje que nos quiere hacer consumir lo que no necesitamos, y lo que realmente necesitamos (que son nuestras semillas y nuestros propios alimentos) nos lo está quitando. Con el fin de apoyar nuestra soberanía alimentaria, nuestras semillas autóctonas, nuestra vida y medio ambiente, luchemos todas nosotras también contra los transgénicos. No lo dejemos todo en manos de los otros. 


domingo, 5 de mayo de 2013

India: Cuando ser mujer no tiene ningún valor...

La muerte en la India este pasado lunes 29 de Abril de una niña de 4 años a consecuencia de las heridas sufridas tras las violaciones y torturas infringidas por un hombre de 35 años nos vuelve a estremecer y nos lleva a preguntarnos una vez más qué tipo de sociedad estamos creando que permite estos horribles crímenes. Y lo peor es que esta tragedia no es única sino que se suma a una larga serie de salvajes agresiones contra niñas o mujeres que conmocionan cada día a todo el país. 


Por Lola Pena
En un informe reciente, el Centro Asiático para los Derechos Humanos presentó estadísticas que cifraban en más de 48 mil las denuncias por violaciones a niños en la India entre 2001 y 2011.  El  número de casos creció de 2.113 en 2001 a 7.112 en 2011.

La sociedad de la India está reaccionando contra esta violencia sexista. Desde que el pasado mes de Diciembre la India se viera sacudida por la muerte de una muchacha de 23 años tras haber sido violada por varios hombres en un autobús de Nueva Delhi, se multiplican las protestas en las calles contra las agresiones sexuales y contra la aparente desidia policial para investigar dichas agresiones. Pero, ¿es suficiente con esto o habría que hacer algo más?

Un cambio en las políticas gubernamentales con relación a este tema, unas políticas educativas más igualitarias y unas campañas de sensiblización para toda la sociedad serían un buen comienzo...

Un primer paso en esta dirección lo dio el pasado mes de Marzo el Gobierno de la India cuando endureció las penas contra los violadores. Sin embargo, según una denuncia realizada por la ONU, en el cambio legislativo realizado, no se criminalizó la violación dentro del matrimonio ni tampoco se cuestionó las actuaciones policiales en el auxilio de la víctimas de violación o en las posteriores investigaciones. 

Por otra parte en la India la educación se ve como una herramienta que se emplea para perpetuar la discriminación social de la mujer ya que al llegar a la pubertad se disocia la educación entre los sexos. Los niños son educados para continuar con el negocio o las tierras familiares y las niñas reciben educación para ser buenas esposas y sumisas. Además, las mujeres con el matrimonio (que muchas veces ocurre a temprana edad) han de dejar a su familia para ir a vivir con la de su marido y, deben renunciar a su herencia, a la dote, que pasa a la familia del marido.



Logo de Streevani
Teniendo este sistema social y educativo que discrimina constantemente a las mujeres es muy difícil poder cambiar la manera en que muchos hombres ven a las mujeres en la India. Para cambiar esta tendencia hay que hacer un profundo trabajo educativo y de sensibilización en todos las castas de la sociedad hindú. Sin embargo algunos rayos de esperanza se pueden vislumbrar cuando encontramos organizaciones como Streevani, “La voz de las mujeres”, una organización de defensa de los derechos de las mujeres que nació en 1982 en la ciudad de Pune, en el estado de Maharashtra. La misión principal de Streevani es contribuir a la creación de una sociedad justa y con equidad de género mediante el empoderamiento de las mujeres.


Es sólo a través de la capacitación que la justicia social se puede conseguir. Empoderar a las mujeres tiene como objetivo darles el valor y la fuerza necesarias para liberarse de los patrones de creencias y de las condiciones sociales que han mantenido tradicionalmente a las mujeres reprimidas.


Las actividades de Streevani se centran en ofrecer apoyo legal a las mujeres que se ganan la vida en el servicio doméstico y que sufren de los abusos de sus empleadores.  Streevani también ofrece asistencia legal a mujeres en asuntos relacionados con las disputas matrimoniales, la violencia doméstica y el derecho a la propiedad.

El trabajo de capacitación que desarrolla Streevani se centra en 4 puntos fundamentales:

  • Dar formación a las mujeres sobre derechos humanos y cuestiones legales relacionadas con su estatus y trabajo.
  • Dar formación a las mujeres sobre asuntos sanitarios y reproductivos.
  • Se hace especial hincapié en materia de violencia de género, su concienciación y cómo combatirla.
  • Dar formación sobre actividades empresariales para que puedan poner en marcha iniciativas para generar otros ingresos.

Favorecer la educación de las niñas en igualdad de condiciones que los niños, sensibilizar a la sociedad en contra de la violencia contra las mujeres, acompañar y apoyar a las mujeres y niñas hindúes en la defensa de sus derechos son algunos de los pasos que tenemos que dar para conseguir un cambio notable en la sociedad de la India. Cambiando la sociedad lograremos que las mujeres tengan el mismo valor que los hombres. Nunca más volverían a ser ciudadanas de segunda clase...


Más información:




sábado, 29 de mayo de 2010

Los avances no son tantos como imaginamos....


La semana pasada Elena Espinosa, Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España, presidió en Bruselas el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE.  En la reunión, Espinosa recalcó la necesidad de que se le reconozca a las mujeres su papel prioritario en las zonas rurales como elemento vertebrador del tejido social, de la diversificación de la economía rural y de la conservación del medio ambiente.

En los últimos meses, el MARM está haciendo un esfuerzo por apoyar a las mujeres rurales en este país. La agricultura y la industria agroalimentaria europea contribuyen a la seguridad alimentaria, al crecimiento y empleo en la UE y al mantenimiento de la población y la actividad económica en el medio rural.

Sin embargo, la Ministra enfatizó en que la situación actual de las mujeres en el mundo rural sigue siendo precaria, con tasas de desempleo muy altas, lo que con frecuencia las obliga a emigrar hacia las ciudades. 

En Galicia, por ejemplo, el 70% de los trabajos en explotaciones ganaderas se encuentran en manos de las mujeres. Pero muchas todavía no cotizan, y sólo el 49% ejercen como jefas de explotación. Sufren los atrasos en las ayudas de las administraciones públicas, y la reducción en los precios de la leche mientras suben los costes en producción. 

También afecta al sector el abandono del rural y el envejecimiento de la población. La mujeres rurales más jóvenes buscan trabajo en otros ámbitos. Y luego está la batalla de la conciliación de la vida familiar y laboral. Las mujeres rurales ejercen de madres, cuidadoras y ganaderas o agricultoras a tiempo completo.

Actualmente el sector agrario español y europea sufre su mayor crisis. El modelo agroalimentario de la UE está en entredicho. Precisamente, la competitividad de dicho modelo será de nuevo objeto de debate en el Consejo de Ministros de Agricultura que se va a celebrar del próximo 31 de mayo, en Mérida, en España.

Las organizaciones agrarias y de mujeres rurales se van a movilizar para denunciar la situación del agro español y europeo. La movilización tendrá lugar a las 12.00 horas frente al Palacio de Exposiciones y Congresos de Mérida, coincidiendo con la celebración del Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea en la ciudad extremeña.
Las organizaciones agrarias y cooperativas reclamarán al Comisario de Agricultura, Dacian Ciolos y a los ministros del ramo de los 27, una Política Agraria Común (PAC) fuerte y sólida más allá de 2013, con un presupuesto suficiente para garantizar el mantenimiento de un sector estratégico para la sociedad, como base de la alimentación, y vital para amplias zonas rurales.

La mujeres rurales saldrán a la calle, conjuntamente con las organizaciones profesionales, para manifestar su más rotunda disconformidad por la pasividad y dejadez del Gobierno español en la gestión de la profunda crisis que afecta al sector agrario y por ende, al mundo rural. Las intenciones gubernamentales son buenas pero se quedan en el papel.

Leemos en la prensa que se crean programas para favorecer el desarrollo rural y el de la mujeres rurales; programas para disminuir la brecha tecnológica y social que sufren las mujeres; programas que las protega de la violencia de género... Todo son buenas palabra e intenciones, pero a la hora de la verdad todo va muy lento. Las mejoras se consiguen demasiado despacio.

No sé si la cumpla la tenemos las mujeres rurales que no estamos lo suficientemente organizadas como para reclamar nuestros derechos y los derechos del mundo rural, o si la culpa es de la administración que es demasiado lenta y demasiado burocrática. Lo único que sé es que no avanzamos tanto como imaginamos.